Cumplida casi la mitad de la segunda revisión de los votos del referendo revocatorio presidencial del domingo, las autoridades electorales aseguran que los resultados ratifican la victoria del presidente Hugo Chávez.
La oposición decidió no participar en la verificación de los votos.
|
Hasta ahora las llamadas inconsistencias numéricas no superan el medio punto porcentual, lo que echaría por tierra las denuncias de "fraude masivo" en las que insiste la oposición.
En 150 mesas seleccionadas al azar se realiza el conteo de los votos introducidos en las urnas. El estudio lo realizan técnicos del Consejo Nacional Electoral (CNE), observadores internacionales y representantes del gobierno. La oposición está ausente, pues no avala la revisión.
Los resultados definitivos serán presentados en el transcurso del fin de semana y podrían ser anunciados en una rueda de prensa que ofrecerá el Secretario General de la Organización de Estados Americanos, César Gaviria.
Auditoria "boba"
El portavoz de la opositora alianza Coordinadora Democrática, Jesús Torrealba, asegura que la revisión que se lleva a cabo está programada por el sector oficialista del CNE, "no como un mecanismo para cubrir la verdad sino para intentar darle legitimidad a un fraude ".
"El CNE se está auditando a sí mismo, en la muy cómoda circunstancia de pagarse y darse el vuelto. La presencia en esta auto-auditoria de los observadores no modifica esta situación, pues ellos son esos: observadores, no parte del proceso".
Para los opositores, las supuestas irregularidades no se detectarán porque siempre habrá coincidencia entre "el registro de la máquina con el acta y por eso los observadores internacionales no han detectado aún el fraude".
Torrealba reiteró la propuesta de realizar un conteo manual paralelo, ya que la auditoria en caliente que estaba prevista realizar el mismo día del referendo, según él, no se hizo.
"Pretender subsanar esa omisión con una auditoria boba, inocua, calificada de antemano por los oficialistas en el CNE como no vinculante, constituye un nuevo fraude, una nueva burla al pueblo venezolano".
¿Y el tope?
Pese a que la auditoria parece corroborar los resultados favorables al presidente Hugo Chávez, resultados reconocidos por la mayor parte de la comunidad internacional, la oposición asegura estar documentando el "fraude".
Insisten en que hubo manejos en la programación de las máquinas de votación que alteraron la voluntad popular.
Además consideran "muy extraño" los "topes" para la votación del Sí que según dicen se observan en cientos de mesas electorales, lo que describen como un fenómeno "estadísticamente imposible".
Sin embargo, el subjefe de la misión de la OEA, Edgardo Reis, aseguro: "no veo ningún tope por ahora, sólo probabilidades matemáticas, en ese sentido todo depende de la frecuencia".
La tesis de la distribución porcentual del voto y del manejo del software fue descartada también por Antonio Mugica, presidente de Smartmatic, presidente de la compañía que fabricó las máquinas.
"Hay teorías matemáticas que explican que estos patrones son normales. Los patrones no influyeron en el resultado final (...) Es imposible que se haya cometido fraude con el sistema", aseguró Mugica, para quien el sistema es "infalible".
Roles invertidos
Se espera que los resultados de la verificación se den a conocer el fin de semana.
|
Ahora es la oposición la que critica la actuación de los observadores internacionales. Antes de la consulta fue el sector oficial el que desconfió de los veedores y logró reducir su participación en el proceso.
Los opositores desconfían de la "premura" con la que la OEA y el Centro Carter avalaron el resultado, pese a las denuncias que les hicieron desde el primer momento.
También el senador conservador colombiano, Enrique Gómez Hurtado, quien actuó como observador invitado por la alianza opositora, calificó la actuación de la OEA como "precipitada".
"Se apresuró a dar un concepto, sin haber hecho la menor verificación de los hechos (...) Creó una situación de hecho sumamente grave, que produjo la aprobación de los gobierno internacionales".
En sectores de la oposición se siente que el "intervencionismo estadounidense" -el que antes criticaba el presidente Chávez- facilitó la consolidación del triunfo presidencial.
Según los análisis que se hacen desde el lunes en medios de comunicación privados -que se identifican con la oposición- la estabilidad de Venezuela como proveedor petrolero seguro en tiempos de turbulencia en el Medio Oriente hizo que el gobierno de George W. Bush prefiriera la permanencia de Chávez en el poder.
Días antes del referendo, sindicatos vinculados al gobierno habían amenazado con una huelga petrolera para "no dar ni una gota de petróleo a Estados Unidos" si el presidente era revocado.
Aunque tanto Caracas como Washington han moderado el discurso confrontacional de los últimos meses, la Casa Blanca espera el resultado de la segunda auditoria para emitir su opinión. Sin embargo, no parece respaldar las denuncias opositoras.