Cuando se cumplen 28 años del inicio del último gobierno militar de Argentina, la Escuela de Mecánica de la Armada Argentina, la ESMA, uno de los principales centros clandestinos de detención y torturas durante el gobierno militar, se convertirá en "Museo de la Memoria".
Al enorme edificio de la Avenida del Libertador, en el norte de Buenos Aires, eran llevados los opositores políticos que habían sido detenidos ilegalmente. Se cree que varios miles de desaparecidos estuvieron en sus calabozos.
También de ese lugar salieron muchos de los que, drogados, fueron lanzados al río de la Plata durante los llamados "vuelos de la muerte".
La decisión de convertir la instalación militar en museo fue adoptada por el presidente de Argentina, Néstor Kirchner, en febrero pasado.
En 1998, durante su segundo mandato, el entonces presidente, Carlos Menem, promovió un proyecto para demoler el edificio y poner en su lugar un monumento conmemorativo.
Pero las organizaciones de derechos humanos se opusieron por considerar que la demolición buscaba "tapar" los abusos que allí se cometieron y, además, podía acabar con evidencia importante para la investigación de esos delitos.
Usos múltiples
Según lo anunciado por Kirchner, en el lugar también funcionarán el recientemente creado Archivo Nacional de la Memoria y una escuela de oficios.
Las organizaciones de derechos humanos han pedido que se conserven las instalaciones de la ESMA, donde eran detenidos y torturados los presos políticos, para mostrar lo que ocurrió "y que no debió pasar nunca".
La ceremonia oficial tendrá lugar este miércoles, y en un acto previo en el Colegio Militar el presidente descolgó los cuadros de los generales Videla y Bignone.
Posteriormente tendrá lugar un recital de música en el que actuarán entre otros León Gieco, Víctor Heredia y Joan Manuel Serrat.