Una organización internacional de derechos humanos exhortó a las fuerzas multinacionales en Haití para que retomen el control en el norte del país.
Según Human Rights Watch, las fuerzas rebeldes aún están activas en Cabo Haitiano y grupos armados irregulares controlan los alrededores de la ciudad.
"Es claro que los rebeldes están aquí, y que están armados", señaló la organización.
Después de la partida del ex presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide, más de 2.600 soldados de las fuerzas de paz de la Organización de las Naciones Unidas se dirigieron a Haití.
El domingo, el comandante de las fuerzas multinacionales encabezadas por EE.UU., afirmó que sus soldados no desarmarán a los rebeldes a pesar de que las recomendaciones.
"Éste es un país donde hay muchas armas y desarmar a los rebeldes no es nuestra misión", dijo el general Ronald Coleman.
"Nuestra misión es estabilizar al país".
A principio de mes, el coronel de la marina estadounidense Charles Gurganus dijo en Puerto Príncipe que sus tropas y la policía haitiana desarmarían a quienes "estén armados ilegalmente".
"Tomaremos todas las armas que encontremos en las calles", afirmó Gurganus.
Inseguridad
Según Joanne Mariner, de Human Rights Watch, las fuerzas rebeldes en Cabo Haitiano detuvieron ilegalmente a 16 periodistas y a simpatizantes de Aristide.
La sensación de inseguridad en la zona va en aumentó, dijo Mariner.
"Han pasado tres semanas desde la llegada de las fuerzas de paz, pero aún hace falta reestablecer el orden y no hay fuerzas policiales visibles".
Marine señaló que el nuevo jefe de policía para el norte del país cuenta solamente con 50 oficiales.