Un grupo de madres y esposas de algunos de los 75 disidentes cubanos presos desde hace un año se unieron para orar por la libertad de los condenados y para que Cuba "no vuelva a ser azotada por la represión".
Sus hijos y esposos recibieron condenas de hasta 28 años de cárcel.
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Unas catorce mujeres, vestidas completamente de blanco "como símbolo de pureza y paz", depositaron el sábado 75 gladiolos rojos ante la imagen de la Virgen en la Iglesia Santa Rita, en la barriada habanera de Miramar.
"Oramos porque nuestro país no vuelva a ser azotado así por la
represión", dijo en su plegaria Laura Pollán, esposa del periodista
independiente Héctor Maseda, condenado a 20 años de prisión.
"Llevamos dentro mucho dolor, pero también mucho amor, incluso
hasta para nuestros enemigos", añadió.
Inusual
La acción de protesta conducida por las denominadas "damas de blanco" se realizó en el jardín de la iglesia, sin que se presentaran problemas con la policía.
Un día antes, en lo que los corresponsales consideraron un inusual acto de protesta en Cuba, las "damas de blanco", marcharon pacíficamente por las calles de la capital y entregaron escritos en reclamo de la libertad de los opositores.
El 18 de marzo, las Damas de Blanco siguieron un ayuno de doce horas coincidiendo con el primer aniversario de la ola de detenciones que condujo a la condena, en juicios sumarios, de 75 disidentes a cumplir penas de hasta 28 años en distintas prisiones de la isla.