El Día Internacional de las
Poblaciones Indígenas fue recordado en varios países de América Latina, pero en Colombia la celebración tuvo un carácter de urgencia.
Los nativos colombianos recordaron la fecha con un llamado a todos los actores del conflicto interno armado para que se abstengan de actos de violencia que puedan diezmar a sus reducidas poblaciones.
Según cifras oficiales, 152 líderes indígenas fueron asesinados en 2003.
Las etnias más afectadas por el conflicto interno colombiano han sido las que habitan la Sierra Nevada de Santa Marta, en el norte del
país, los Arhuacos, los Kankuamos, los Kogui y los Wiwa.
En especial, los Kankuamos, pues más de 200 han sido asesinados en los
últimos ocho años, según reveló Michael Frühling, director de la oficina en
Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos, durante la conmemoración en Bogotá, del Día Internacional de las
Poblaciones Indígenas.
"Se mira con mucha preocupación que los desplazamientos siguen, los
asesinatos siguen, pues realmente es preocupante lo último que ha sucedido
con los hermanos Kankuamos y con lo que pasó con los hermanos Wayuu, en el
norte de Colombia", señaló a la BBC el indígena colombiano, Antonio Jacanamijoy, uno de los 16 expertos del foro
permanente para cuestiones indígenas de Naciones Unidas.
Indígenas asesinados
Varios miembros de la comunidad Wayuu, en La Guajira, en la frontera con
Venezuela, en el noreste del país, fueron asesinados y más de 300 se
desplazaron hacia el país vecino meses atrás, luego de una incursión de grupos
paramilitares, según señalaron los indígenas que asistieron al evento.
En América Latina se estima que hay más de 40 millones de indígenas.
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Jesús María Ramírez, director de la oficina de etnias del ministerio del
Interior y de Justicia, señaló a la BBC que varios líderes indígenas
amenazados están bajo protección del gobierno.
"Se están realizando consejos de seguridad sólo para temas indígenas con el
ministerio de Defensa, el ministerio del Interior y las fuerzas militares y
de policía, para coordinar las acciones de protección de estas comunidades
indígenas y se está trabajando una propuesta para la atención de comunidades
en riesgo", dijo Ramírez.
Pero las medidas del gobierno colombiano no alcanzaron a cumplir la solicitud de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de
la OEA para que se protegiera la vida del líder indígena Freddy Arias, que fue asesinado la
semana pasada.
Las Naciones Unidas, organizaciones indígenas y defensoras de derechos
humanos, clamaron al gobierno y a los grupos armados ilegales suspender las
hostilidades y los abusos contra las cerca de 80 etnias, conformadas por un
millón de indígenas aproximadamente, que habitan el país.
Piden investigación
También solicitaron a la Procuraduría y la Fiscalía investigar y sancionar
los crímenes con el fin de evitar su impunidad, y a los organismos de atención
humanitaria, brindar mayor auxilio a los pueblos indígenas ante los bloqueos
que sufren por parte de los actores del conflicto armado en sus regiones.
Las organizaciones indígenas han solicitado al gobierno presionar a las
Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), principal grupo paramilitar del país, con
quien sostiene conversaciones de paz, para que aclare y se responsabilice de
los crímenes cometidos contra sus comunidades, como los Kankuamo y los
Wayuu.