El presidente le habla a la gente, disminuyó la inseguridad y recuperó la confianza.
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El Presidente Álvaro Uribe completa su segundo año de gobierno con altos
índices de popularidad, aunque algunos aseguran que empezaran a bajar, pues lo social y económico todavía no mejora, a pesar del éxito en la recuperación de la seguridad.
Elegido con más del 50% de la votación, Uribe ha logrado mantener
altos niveles de popularidad, según las encuestas, pero para el analista
Marco Romero, algo muy distinto se demostró en la votación del referendo y
elecciones regionales, en Octubre del año pasado.
"Los medios construyeron la idea de que todo el país estaba con Uribe hasta
que vino la experiencia del referendo y las elecciones territoriales que con
hechos concretos de la historia mostraron que la sociedad no respaldaba
totalmente la política de Uribe", dijo Romero a la BBC.
"El referendo se hundió y muchos gobiernos alternativos fueron elegidos
entre fuerzas que son antagónicas al discurso y al planteamiento del
presidente Uribe, con una participación electoral alta", explicó el analista.
Encuestas
Un estudio revelado por la cadena colombiana de radio y televisión destacó
que Uribe aún cuenta con 70% de aceptación.
Por su parte, la profesora de la Universidad de los Andes, Elisabeth Ungar,
explicó en diálogo con la BBC, el éxito de Uribe en las encuestas.
"El Presidente le habla a la gente y eso a la gente le gusta, el Presidente
ha atacado uno de los problemas que más toca a muchos sectores ciudadanos
que es el problema de la seguridad, y a eso se deben los altos índices de
popularidad del Presidente", dijo Ungar.
Sin embargo, para la profesora Ungar, hay estas encuestas tan solo cubren un
40% de la población, por lo que queda un 60% que "no está dentro de ese
índice de popularidad o no sabemos si está en ese índice de popularidad".
"Dos polos"
Los dos primeros años de gobierno de Uribe han girado básicamente alrededor de dos polos, explicó Vicente Torrijos, analista de la Universidad del
Rosario, a la BBC.
"Uno, la cuestión de seguridad, orden público, recuperación de confianza,
recuperación del territorio, en lo cual ha obtenido altísimos puntajes y
tiene muy buenas cifras que ofrecer", dijo Torrijos.
En una sesión de "rendición de cuentas", el ministro de Defensa, Jorge
Alberto Uribe y la cúpula militar, señalaron la reducción de índices
violentos, como por ejemplo, el secuestro que disminuyó en un 19%,
el homicidio común en 17.7%, y las masacres en 53.2%,
entre otros.
"El otro polo, el de la seguridad social, la inversión social, y los
derechos humanos, en donde recibe a diario fuertes críticas. Esa
polarización tiene sus ventajas y sus desventajas, pero sin duda que es
alrededor de ella como el Presidente va a definir si puede ser o
no puede ser reelegido", añadió el profesor Torrijos.
La reelección de Uribe debe pasar primero por el Capitolio de
la República, el mismo lugar donde se posesionó Uribe, pues los congresistas
deberán aprobar este año una reforma constitucional que le permita al mandatario ir a las próximas elecciones presidenciales del 2006 y así, probar en las urnas el apoyo popular que no logró en el referendo del año pasado.
¿Y la reelección?
La profesora Ungar explicó tres razones por las cuales considera que la
reelección es un "pésimo precedente para el país".
"Primero, que un presidente, quien como candidato se mostró contrario a la
reelección, ahora la esté defendiendo en beneficio propio; segundo, sienta un
precedente muy negativo para el país y para la institucionalidad democrática
que se esté pretendiendo cambiar las reglas de juego para beneficiar al
gobernante en ejercicio", dijo Ungar.
Un informe de la Contraloría señala que la pobreza y la indigencia aumentaron.
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"Y en tercer lugar, es muy perjudicial para el país que para lograr sacar
adelante la reelección se esté retornando a prácticas políticas
clientelistas y de manipulación del Congreso de la República", añadió Ungar.
Según la profesora, al igual que para muchos analistas y políticas, la
agenda política está marcada fuertemente por el tema de la
reelección, dejando sin espacio el debate de "todos los problemas del país".
El gobierno de Uribe adelanta una reforma fiscal, otra
pensional, los procesos de paz con grupos paramilitares, los acercamientos
con la guerrilla del ELN y los enfrentamientos con la de las FARC, y las negociaciones del tratado de libre comercio con Estados Unidos, entre otros temas.
Recientemente, Uribe dijo estar dispuesto a revisar las metas sociales de su
gobierno pues un informe de la Contraloría señala que la pobreza y la
indigencia aumentaron en los últimos años, mientras que según Naciones Unidas la crisis humanitaria de Colombia sigue siendo la primera del
continente americano y la tercera del mundo.