El jefe de la armada argentina, almirante Jorge Godoy, realizó una autocrítica pública sobre el papel de esa fuerza durante el último gobierno militar argentino (1976-1983).
Godoy habló de "hechos aberrantes a dignidad humana".
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Refiriéndose a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), uno de los edificios de la fuerza identificado por la justicia como un centro de tortura y desapariciones, Godoy dijo que se convirtió en "un símbolo de barbarie e irracionalidad".
"No puede esgrimirse argumentos válidos para negar o excusar la comisión de hechos violentos y trágicos en ese ámbito. Hechos que nadie podría justificar, aun en las gravísimas circunstancias vividas".
En otro momento de su discurso, Godoy habló de "hechos calificados como aberrantes y agraviantes a la dignidad humana, la ética y la ley".
Es la primera vez que la armada realiza una autocrítica tan profunda de las violaciones a los derechos humanos cometidos por sus hombres en aquellos años. En 1995, fue el entonces jefe del ejército, Martín Balza, quien llevó a cabo la primera admisión de esta naturaleza.
El destino de la ESMA
Las palabras de Godoy se producen en momentos en que el gobierno de Néstor Kirchner planea convertir el edificio de la Escuela de Mecánica de la Armada en un museo de la memoria, algo que según el mismo jefe de la fuerza no ha caído del todo bien entre sus hombres.
El almirante Emilio Massera, jefe de la armada entre 1976 y 1980, es uno de los símbolos de los años oscuros en Argentina.
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"No siempre los actos políticos de gobierno coinciden con las aspiraciones de todos", fueron las palabras del almirante.
La prensa argentina especula este jueves con la posibilidad de que sólo el casino de oficiales de la ESMA se transforme en museo, mientras que permanezcan sin cambios las instalaciones dedicadas a la enseñanza de futuros marinos.
El mismo ministro de Defensa, José Pampuro, quien elogió la "valentía" del mensaje de Godoy, señaló que "hay muchas unidades educativas que es importante mantenerlas".
Durante el acto de la armada, que marcó el 147 aniversario de la muerte de uno de los próceres de la fuerza, el almirante Guillermo Brown, algunos oficiales retirados se marcharon antes de que terminara el discurso de Godoy.