Una víctima llora al ser retirada del local del incendio.
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"Por mucho tiempo no voy a poder dormir", dijo a la BBC el bombero paraguayo Eduardo Lugo, tras el incendio del domingo en un supermercado de Asunción que dejó cerca de 300 muertos.
Lugo llegó al local envuelto en llamas apenas cinco minutos después de iniciado el incendio.
"Por primera vez (...) he visto cuerpo calcinados, apilonados, tratando de salir, que no podían salir porque las puertas (...) principales estaban cerradas", dijo el bombero.
Con la voz entrecortada por las lágrimas, Lugo relató a la BBC la desesperada lucha, suya y de sus compañeros, por salvar vidas.
¿Qué se encontró al llegar al local de la tragedia?
Por primera vez en mi historia, llevo quince años de bombero, he visto cuerpo calcinados, apilonados, tratando de salir, que no podían salir porque las puertas (...) principales estaban cerradas.
Había gente pidiendo que se la ayude y todo el personal de bomberos, de policía, trataban de hacer lo que podían, abriendo boquetes, ayudando con las mangueras. Yo creo que por mucho tiempo no voy a poder dormir.
¿Ya se sabe qué fue lo que causó el incendio?
Hasta el momento no. Hay muchas versiones. No hay una versión oficial, para eso hay que hacer toda la remoción, rescatar los cuerpos, hacer un trabajo de peritaje.
Aparentemente este centro comercial no tenía los dispositivos de seguridad necesarios para este tipo de emergencia.
Parece que así es. O si los tuvieron, por la explosión, fallaron. Porque el incendio se produjo aproximadamente a las 11:30 de la mañana y nosotros llegamos a las 11:35 y todo el local estaba en llamas. Fue algo totalmente espontáneo.
Parecería también que los bomberos no estaban equipados como deberían haberlo estado.
El tema es que acá en Paraguay, los únicos bomberos rentados son los bomberos de la policía, aeropuerto (...) El resto de los cuerpos de bomberos a los que pertenecemos los bomberos de Asunción y del Gran Asunción, somos voluntarios. Prácticamente dependemos de donaciones internacionales o donaciones que hace la ciudadanía.
Para ser honesto, muchos equipamientos nos faltan. Conocimientos tenemos. Suele venir gente del extranjero a darnos adiestramiento, pero es muy difícil llevarlo a cabo por la falta de material que tenemos.
Se habla por ejemplo de que las tomas de agua no funcionaban.
Hay quienes dicen que vieron a bomberos tratando de parchar sus mangueras.
Tenemos un déficit terrible de lo que son los hidrantes. Tenemos mangas de por lo menos cinco años de servicio en el extranjero, y aquí se vienen utilizando hasta que ya no sirven definitivamente.
¿Qué sintió cuando tuvo que rescatar a alguien?
Impotencia, miedo de encontrar a un familiar, a un conocido, miedo a que las fuerzas mías y de mis compañeros ya no dieran.
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Estábamos ahí dispuestos a todo. (Sentíamos) miedo cuando entrábamos a un lugar desconocido donde tropezabas con cuerpos, donde no se veía absolutamente nada, y de la oscuridad salían personas pidiendo ayuda
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Estábamos ahí dispuestos a todo. Miedo cuando entrábamos a un lugar desconocido donde tropezabas con cuerpos, donde no se veía absolutamente nada, y de la oscuridad salían personas pidiendo ayuda.
Cada hombre sacaba dos personas a la vez, a un promedio de dos personas cada minuto.
Físicamente era evidente el desgaste. Ahora anímicamente estábamos dando apoyo unos a otros. A las diez de la noche tuvimos lo que se llama un apoyo psicológico de todos los compañeros. Se nota que en el alma, en el espíritu están bastante destrozados.
¿Se arrepiente usted de haber sido bombero?
Creo que fue la decisión más acertada que pude haber tomado. Lastimosamente estamos expuestos a ver lo que vimos el domingo. Que nunca más ocurra.