Es difícil encontrar una ideología clara en los rebeldes, más allá de las ansias de poder.
|
La oposición a Aristide está divida claramente en dos grupos: por un lado, la oposición política formada por grupos empresariales, partidos políticos y sindicatos; y por otra pare, los grupos rebeldes armados fuera de la capital que controlan gran parte del norte y el centro del país.
La oposición política puede tener cierto contacto con los rebeldes pero ciertamente, no tiene ningún control sobre ellos.
Por lo tanto, aunque ambos grupos comparten el mismo objetivo -que Aristide renuncie a su cargo- es muy posible que los rebeldes continúen luchando hasta tomar Puerto Príncipe.
La rebelión armada comenzó en Gonaive -una población en el oeste del país- encabezada por una pandilla de antiguos simpatizantes de Aristide, quienes se volvieron en su contra después de la muerte de su dirigente.
Nueva fuerza
Pero lo que se ha visto en los últimos días es la aparición de una nueva fuerza, más poderosa y más organizada, conformada por ex miembros del ejército haitiano y de los escuadrones paramilitares que operaban durante el gobierno militar en Haití.
Los analistas temen que la situación en toda la isla se vuelva caótica.
|
Pueden ser unos 500 hombres. Ellos son quienes tomaron la segunda ciudad de Haití, Cabo Haitiano, la semana pasada.
Dos de sus cabecillas son bien conocidos: Guy Phillippe es un ex jefe de policía que, según el gobierno, estuvo involucrado en un intento de golpe de Estado en 2002.
El otro es Louis-Jodel Chamblain quien, según las organizaciones de derechos humanos, es fundador de los escuadrones de la muerte responsables por la muerte de cientos de personas a principios de los años 90.
No es fácil encontrar una ideología política coherente en los rebeldes, más allá de las ansias de poder.
Cabo Haitiano se ha sumido en la anarquía después de que estas fuerzas tomaran la ciudad. Ahora, los diplomáticos temen que todo Haití se suma en una anarquía y caos similar si los rebeldes toman el control.