Se anticipa la llegada de gobernantes de 32 países.
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Todo está listo para la Cumbre Extraordinaria de las Américas que se celebra
en la ciudad norteña de Monterrey, en México, donde se reunirán las
delegaciones de 34 países de todo el hemísferio.
Fuertes medidas de seguridad, calles limpias, bardas pintadas y la
impresionante vista del Cerro de la Silla están ya esperando la llegada de
32 mandatarios.
No estará presente el jefe de Estado de Dominica, cuyo primer ministro falleció hace poco, y Guatemala, cuyo presidente electo, Oscar Berger, tomará
posesión el martes, precisamente el día en que se clausura la cumbre.
Además de estos dos mandatarios, sólo faltará el presidente cubano Fidel Castro,
que no ha sido invitado a la reunión ya que Cuba, explicaron los
organizadores, no es parte de la Organización de Estados Américanos (OEA)
porque no es un régimen democrático.
Muchos visitantes
El gobernador del estado de Nuevo León, Natividad González, señaló ha sido un
esfuerzo conjunto de todos los regiomontanos para dar la bienvenida a los
5.000 visitantes que espera la ciudad.
"Al estado le cuesta un poco, pero recibe mucho", dijo.
Las autoridades mexicanas han impuesto estrictas medidas de seguridad.
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Pese a que hay algunas concentraciones previstas, González dijo que no
esperaba violencia en las calles de la ciudad o grandes manifestaciones en
contra de la globalización.
"Estamos listos en Nuevo León y en Monterrey (la capital del Estado) para
acoger el evento con plena seguridad para los participantes y prevenir
cualquier acto de violencia", aseguró.
Las organizaciones no gubernamentales, que también tienen un acceso limitado
a las instalaciones donde se lleva a cabo la Cumbre, anunciaron que habrá una
concentración este domingo en la plaza Mariano Escobedo, en el centro de la
ciudad.
Sin embargo no se espera que haya disturbios y según los organizadores, "de
lo que se trata es de concientizar a los políticos sobre lo que realmente le
importa a la gente".
Medidas de seguridad
Por si acaso, las autoridades levantaron vallas metálicas de más de dos
metros en torno a la Fundidora, que es donde se lleva a cabo el
encuentro, y no permiten ni siquiera el tránsito de vehículos sin un permiso
especial.
Además se reforzaron las medidas de seguridad con la participación unos mil
elementos del Estado Mayor Presidencial, de la Policía Federal Preventiva y
de Seguridad Pública Estatal, por lo que el área se ha convertido en una
especie de fortaleza inaccesible.
Esta será la segunda reunión más importante para Monterrey en menos de dos
años, porque en marzo del 2002, fue sede de la cumbre mundial sobre
desarrollo económico realizado por las Naciones Unidas.