El Fondo Monetario Internacional (FMI) le dio su visto bueno a las metas planteadas por Argentina en el acuerdo que firmaron en septiembre del año pasado, según informaron, este viernes, fuentes del gobierno argentino.
Argentina intentará mejorar su relación con el FMI durante la Cumbre de Monterrey.
|
En septiembre del año pasado Argentina y el FMI firmaron un acuerdo después de una negociación que duró casi todo 2003.
El acuerdo debía someterse a una primera revisión a finales del año, pero el organismo no la aprobó.
Para el FMI, las metas que se había planteado Argentina eran insuficientes y exigían a las autoridades del país un mayor esfuerzo para pagar la deuda con el organismo pero también con sus acreedores privados.
Pero, este viernes, el Fondo le comunicó a las autoridades argentinas su decisión de aprobar las metas propuestas por Argentina en el marco del acuerdo.
Según fuentes citadas por los medios de comunicación argentinos, para el gobierno de Néstor Kirchner esto significa un "reconocimiento" de que el país cumplió con lo pactado.
El gran tema: los acreedores privados
De todos modos, Argentina intentará mejorar su relación con el FMI durante la Cumbre de Monterrey, que se celebrará lunes y martes de la semana próxima en esa ciudad mexicana.
Está prevista una reunión del presidente Néstor Kirchner con el director gerente del FMI, Hoerst Köhler, otra de Köhler con el ministro de Economía de Argentina, Roberto Lavagna, y otra más entre Lavagna, Kirchner y Köhler.
Los analistas económicos en Buenos Aires creen que el tema de los acreedores privados es el de más peso en las diferencias entre Argentina y el Fondo.
Analistas económicos creen que el tema de los acreedores privados es de peso.
|
En diciembre de 2001, poco después de la renuncia del presidente Fernando de la Rúa, Argentina declaró el "default" (cesación de pagos) a los inversionistas privados que habían comprado bonos argentinos.
El tema estuvo archivado hasta la llegada al poder de Néstor Kirchner, en mayo del año pasado.
El nuevo gobierno propuso entonces pagarle a los inversores privados pero con un descuento de 75% sobre el valor nominal de sus bonos.
Los dueños de estos papeles rechazaron la propuesta y demandaron judicialmente a Argentina.
Para adentro no para afuera
Esta semana, en medio de la polémica por las críticas de Estados Unidos a la política exterior hacia Cuba, el presidente Néstor Kirchner dijo que el crecimiento de la economía "no se utilizará para pagar la deuda externa sino la deuda interna".
De esta forma adelantó la posición que llevará a su reunión en la Cumbre de Monterrey con el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, para hablar precisamente de la relación de Argentina con el FMI.
 |
(el crecimiento de la economía) no se utilizará para pagar la duda externa sino la deuda interna
|
Tras presionar al Fondo para que facilitara un acuerdo con Argentina en septiembre del año pasado, EE.UU. es ahora el principal interesado en que se le ofrezcan mejores condiciones a los poseedores de bonos argentinos.
Pero las autoridades económicas de Argentina aseguran que con las metas que se han propuesto, un descuento de 75% es lo mejor que le pueden ofrecer a los acreedores privados.
En todo caso, y en respaldo a la posición de Kirchner, algunas autoridades del ministerio de Economía citadas por los medios argentinos han ratificado que si se logran mejores resultados, no se aumentará el pago de la deuda externa.
De todas maneras, Argentina espera que, una vez aclarados estos puntos, el Fondo finalmente dé su aprobación a la primera revisión del acuerdo firmado en septiembre.