La Corte Suprema de Estados Unidos aceptó escuchar los argumentos del gobierno del presidente George Bush, en una batalla legal con grupos ambientalistas y sindicatos laborales que se oponen al tránsito de camiones mexicanos en el país.
La libre circulación de los camiones mexicanos en Estados Unidos forma parte del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLC).
Los sindicatos y grupos ambientalistas de EE.UU. sostienen que los vehículos del vecino sureño no cumplen con las normas sobre seguridad y protección ambiental.
Estos críticos de la política de transporte de Bush lograron a través de una demanda restringir la circulación de camiones mexicanos a una franja de 32 kilómetros en la región fronteriza.
"La entrada de los camiones tiene un impacto ambiental muy grande porque no usan el mismo tipo de combustible, no cumplen con las especificaciones técnicas y contaminarán a comunidades enteras", dijo a la BBC la vicepresidenta de la Asociación Californiana de Camioneros, Stephanie Williams. La asociación participa en la demanda contra el gobierno.
Comercio terrestre
Más del 80% del comercio entre México y Estados Unidos se realiza por vía terrestre, y según Oscar Moreno, director ejecutivo de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga de México, la contaminación es sólo una de muchas trabas que enfrentan a diario.
"Para nosotros, desde el punto de vista de la industria nacional del autotransporte, este es un escenario más de barreras para poder tener acceso a los EE.UU.", señaló Moreno.
De acuerdo al gobierno estadounidense, los camiones mexicanos realizan más de 4 millones de viajes a EE.UU. cada año.