La unidad en la diversidad y la tolerancia, expresada en la capacidad de escuchar y comprender otros puntos de vista para resolver los problemas sociales, fueron destacadas por el presidente de Bolivia, Carlos Mesa, en el acto de inauguración de la XIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.
Como una muestra de esta actitud abierta a la diversidad, al comienzo de la reunión presidencial un indígena le planteó a los jefes de estado las propuestas elaboradas en un encuentro social alternativo realizado por organizaciones de la sociedad civil.
Esta versión de la Cumbre Iberoamericana, que reúne a
19 presidentes en la ciudad boliviana de Santa Cruz, contó en su inauguración con la participación del Secretario
General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, quien resaltó que Latinoamérica es "la única región del mundo en desarrollo en que la democracia es hoy casi universal".
Al dirigirse a los jefes de estado latinoamericanos, Annan dijo que, sin embargo, "muy a menudo, al parecer, el pueblo piensa que algunos de ustedes, los dirigentes que han elegido, son indiferentes a su difícil situación".
En un esfuerzo por demostrar que los mandatarios pueden cambiar esta aparente indiferencia, después de la inauguración el mandatario boliviano se dirigió a la sede del encuentro social alternativo.
Allí, Mesa le explicó a los representantes de organizaciones civiles su posición respecto a la inclusión social, que es el
tema principal de la Cumbre Iberoamericana.
Mesa dijo que lo ocurrido en Bolivia no era un caso aislado.
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Mesa ratificó su criterio, expresado ante sus 18 colegas que asisten a la cumbre presidencial, de que "los dogmas son peligrosos y si no escuchamos corremos riesgos".
La posición de Mesa coincidió con la de Annan, quien mencionó que la percepción popular de que los gobernantes son indiferentes a las condiciones de vida de sus ciudadanos "amenaza su estabilidad".
"En país tras país y últimamente en Bolivia, ustedes han visto que las tensiones sociales agudas dan lugar a trastornos políticos", afirmó Annan, refiriéndose a las protestas que en el país anfitrión hace un mes resultaron en la muerte de 82 personas y 400 heridos entre los manifestantes, y que finalmente forzaron la renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada.
Al mencionar la grave crisis política que hace menos de un mes lo sacó de la vicepresidencia y lo llevó a reemplazar constitucionalmente al presidente, Mesa dijo que "lo que ha ocurrido en Bolivia no ha sido un tema aislado".
En este marco, la inclusión social adquiere una importancia particular, aunque es difícil que en un evento diplomático de esta naturaleza se resuelvan de forma práctica los problemas económicos que provocan problemas políticos.
Al preguntarse qué pueden hacer los países de Latinoamericanos para resolver los problemas sociales, Annan
citó al escritor Carlos Fuentes: "los estados democráticos en la América Latina están desafiados a hacer algo que hasta ahora sólo se esperaba de las revoluciones: alcanzar el desarrollo económico junto con la democracia y la justicia social".