La secretaría general de Amnistía Internacional hizo un llamado al gobierno de Brasil a tomar medidas para mejorar su respeto a los derechos humanos.
Presidente Lula puede ayudar a reducir el tráfico internacional de armamentos.
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Irene Khan inició una visita de una semana a Brasil y dijo a la BBC que el tema de la brutalidad policial será planteado en su reunión con el presidente Luis Inacio Lula da Silva.
No obstante, la organización internacional cree que también puede esperarse que el presidente Lula juegue un importante papel en la promoción internacional de los derechos humanos.
Brutalidad
En los primeros seis meses de este año más de 600 personas murieron a manos de la policía, tan sólo en Río de Janeiro, a consecuencia de la batalla que libran las fuerzas de seguridad con las pandillas de traficantes de drogas.
La representante del organismo defensor de los derechos humanos sostiene que las tácticas de mano dura de la policía son contraproducentes.
La brutalidad policial es parte de la guerra contra los pandilleros en Río de Janeiro.
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Según Khan en el contexto internacional de la llamada "guerra al terror", los derechos humanos han sido puestos a un lado por razones de seguridad y algo similar ocurre en Brasil.
"Hay un debate similar acerca de imponer medidas fuertes, medidas represivas, basadas en necesidades de seguridad que conducen a la brutalidad policial pero que de hecho no ha mejorado la seguridad de la gente común", dijo Khan.
Estas preocupaciones serán expuestas al presidente Lula da Silva este martes cuando se prevé una reunión oficial.
Desarme
Al mismo tiempo, Amnistía ha felicitado al gobierno de Brasil por sus esfuerzos al proponer leyes que restringen el uso de armas de fuego.
Aún más, la organización espera que el presidente brasileño juegue un papel protagónico en su campaña internacional para detener el tráfico ilegal de armamentos.
En enero, Brasil tomará un puesto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, una posición desde la que, según Amnistía, puede ayudar a esa causa.