El ex mandatario boliviano reconoció errores, pero se quejó de "conductas poco leales".
|
Bolivia ha vivido momentos de convulsión en estos últimos días. El pasado viernes el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada presentó su renuncia tras varias semanas de violentas protestas contra la exportación de gas y la marginación de la mayoría indígena del país. El ex mandatario boliviano habló a la BBC desde Washington, EE.UU. A continuación ofrecemos algunas de sus reflexiones tras el abandono del poder.
Mi salida fue producto de una conspiración, una sedición, de grupos hasta armados, grupos narcosindicalistas, grupos terroristas, y corporativistas que llevaron a una situación de enfrentamiento que no me quedó una salida más que renunciar. Pero se mantuvo el hilo. Mi heredero es el vicepresidente, con lo cual se mantuvo la sucesión constitucional. Espero que esté ahí para empujar ayuda.
El nuevo presidente Carlos Mesa y el líder indígena, Felipe Quispe, hablaron hoy a una multitud en términos muy amigables. ¿Cree usted que hay una especie de complicidad entre ellos y cómo ve usted si en algún momento el señor Mesa como el señor Quispe llegan a unirse en un gobierno?
Obviamente están buscando el ambiente. Ojalá no sea no más una luna de miel. Ojalá que esta gente sea razonable y él pueda dialogar. Ellos conmigo no quisieron dialogar. El tigre está sedado. Ojalá no suceda.
Señor Sánchez de Lozada, ¿cree usted que su gobierno se hubiera salvado si Washington hubiera actuado oportunamente?
Bueno, no diría eso. Los gobiernos caen por dentro y no caen por factores de afuera. Yo no quiero decir eso. Yo creo que hubo muchos errores de mi parte, de mis socios, y creo que hubo también conductas poco leales. Pero lo importante es mirar el futuro. Ayudar a Bolivia a que reciba colaboración y apoyo y aprovechar este esfuerzo que está haciendo Mesa, que Dios quiera que tenga éxito. Aunque tengo dudas, no quiero ser en este momento pesimista.
Usted habló en un momento de ayuda externa, de parte de países extranjeros, al movimiento indígena. ¿Podría usted ser un poco más específico al respecto?
Bueno, muy difícil serlo, porque como usted sabe esas cosas no se conocen más que por informes de inteligencia de otras naciones. Bolivia no tiene un mecanismo de ese tipo. Pero es interesante notar que Evo Morales recibió el Premio de la Paz en Libia entregado por el señor Gaddafi.
Finalmente, don Gonzalo Sánchez de Lozada, ¿qué pasa ahora, cuál es el futuro de Bolivia y su futuro político?
Bueno, yo lo veo con mucha preocupación. Creo que leí el otro día que hay desintegración en el país por estos elementos antisistémicos y antiglobalización. Voy a seguir como he hecho durante 25 años, luchando para ayudar a Bolivia en lo que pueda.