Unas 49 personas han perdido la vida en los disturbios.
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La Organización de Estados Americanos, OEA, rechazó cualquier acción para quebrantar el orden democrático en Bolivia y dio su respaldo al Gobierno del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.
En una resolución adoptada en una sesión extraordinaria celebrada este lunes, la OEA condenó "enérgicamente los hechos de violencia producidos en Bolivia, que ponen en peligro el orden constitucional" y reiteró "de manera categórica su rechazo a cualquier acción para quebrantar el sistema democrático".
El embajador de México ante la OEA, Miguel Pérez Cabañas, dijo a la BBC que "se está dando un pleno y decidido respaldo al gobierno de Sánchez de Lozada, al apego a las formas constitucionales".
La OEA hizo un llamado a los sectores políticos y sociales de Bolivia "para que, a través del diálogo y la negociación, contribuyan a garantizar la estabilidad del país y la recuperación del orden público".
El gobierno se defiende
El proyecto de resolución fue presentado por la misión permanente de Bolivia ante la OEA y fue aprobado sin grandes modificaciones.
La embajadora de este país ante la organización, María Tamayo, invocó la Carta Democrática al denunciar ante la asamblea que "no es posible que se pretenda reemplazar la democracia por una dictadura sindical".
En declaraciones a la BBC, Tamayo dijo que "el gobierno no va a renunciar ni va a permitir que Bolivia se divida".
Por su parte, el embajador de Bolivia ante la Casa Blanca, Jaime Aparisio, aseguró a la BBC que todas las ofertas de diálogo han sido declinadas por los líderes de la revuelta.
"Lo que estamos viendo es una contestación a los valores del sistema democrático y del libre comercio. Los antidemocráticos dicen no al gobierno, no a la democracia, no al libre mercado, pero no tienen una propuesta alternativa", dijo Aparisio.