El gobierno boliviano denunció que está en curso un golpe de Estado planificado por la oposición política y militarizó la ciudad de El Alto, vecina a la sede de gobierno.
La ciudad de El Alto ha sido militarizada.
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A pesar de la imposición de la medida, en las primeras horas del domingo se realizó una manifestación callejera en El Alto durante la que murió una persona por el impacto de una bala aparentemente disparada por el ejército.
El sábado la misma ciudad fue escenario de violentas protestas -que, según el gobierno, son parte de la supuesta conspiración- en las que murieron por lo menos dos personas.
El vocero presidencial, Mauricio Antezana, dijo que el gobierno decidió usar tropas militares con el fin de
controlar "ataques de grupos organizados a objetivos estratégicos de El Alto", que cuentan con el apoyo de "agentes extranjeros" que no identificó.
El Alto es una empobrecida ciudad de más de medio millón de habitantes, donde desde el miércoles pasado se efectúa un paro impulsado por organizaciones vecinales que se oponen a un proyecto de exportación de gas natural.
Culpan a Evo Morales
Según la denuncia gubernamental, los violentos enfrentamientos de fuerzas combinadas del ejército y la policía contra los habitantes de El Alto han sido provocados por los golpistas, liderados por el jefe de la oposición política, el diputado y líder campesino Evo Morales.
La oposición pide la renuncia del presidente.
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Morales respondió que esa acusación es falsa y forma parte de un golpe de Estado planificado por el mismo gobierno, a través del ministro de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín, quien supuestamente pretende encumbrar en la presidencia al general retirado Raúl López Leytón.
Estas graves denuncias son el último episodio de cuatro semanas de convulsión social que derivaron este
sábado en el aislamiento casi completo de La Paz a causa de cortes de carreteras y las protestas vecinales en El Alto.
El transporte público ha comenzado a paralizarse en La Paz por la aguda escasez de combustible que no puede llegar a la ciudad y está agotándose el gas licuado doméstico que la población utiliza para cocinar.
El tráfico aéreo fue suspendido, agravando el aislamiento de la sede de gobierno, cuyas comunicaciones terrestres fueron interrumpidas totalmente hace tres días.
Pide renuncia del presidente
Los enfrentamientos entre fuerzas gubernamentales y vecinos de El Alto que bloqueaban los accesos a la sede de gobierno ya habían provocado la muerte de dos personas el pasado jueves.
Estas muertes se suman a las de cinco indígenas aimaras y un soldado, ocurridas el pasado 20 de septiembre, cuando el gobierno ejecutó un operativo de rescate de medio millar de viajeros varados por un bloqueo campesino en una población del altiplano.
Los manifestantes, que iniciaron sus protestas para oponerse a un proyecto de exportación de gas natural a través de territorio chileno, han comenzado a pedir la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.
La violencia de El Alto amenaza con extenderse a la región central de Bolivia, ya que el diputado Morales, quien es caudillo de los productores de coca en la región de Chapare, ha convocado a bloqueos de la principal carretera que une el occidente y el oriente del país, que se ejecutarán desde el lunes.