Cuba negó las acusaciones de Washington de que el gobierno cubano estaría desarrollando un programa de armas biológicas.
El subsecretario de Estado para el Hemisfero Occidental, Roger Noriega, dijo el jueves pasado ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU. que el gobierno del presidente Fidel Castro tenía un programa "limitado" de armas biológicas y que suministra tecnología a otros países.
La cancillería cubana rechazó las acusaciones de Noriega, publicando un comunicado en la prensa local: "El personaje vuelve a mentir descaradamente para tratar de vincular a Cuba con el bioterrorismo".
Esta es la tercera vez que EE.UU. acusa a Cuba de desarrollar un programa de armas químicas. Las otras dos veces fueron el año pasado.
Por su parte, el canciller cubano, Felipe Pérez Roque señaló que EE.UU. está tratando de justificar las sanciones económicas que mantiene con Cuba desde hace 40 años, que ha costado a la isla unos US$ 72.000 millones según las autoridades cubanas.
"Es un falaz argumento para justificar el bloqueo", dijo Pérez Roque antes de inaugurar una exposición fotográfica sobre las consecuencias del embargo en la isla.
Al igual que otros seis países, Cuba está en una lista elaborada por Washington acusada de patrocinar el terrorismo.
Las acusaciones de Noriega fueron formuladas cuando el diplomático respondió a un interrogante del senador demócrata Christopher Dodd, quien preguntó por qué el gobierno estadounidense sigue manteniendo el embargo.
Noriega, el diplomático de más alto rango en EE.UU. para asuntos latinoamericanos respondió: "Seguimos (...) creyendo que Cuba tiene al menos un esfuerzo limitado en su ofensiva para el desarrollo e investigación de armas biológicas y está suministrando el uso de tecnología a otros estados hostiles".
El gobierno de Cuba, como en las otras dos oportunidades desafía a Washington a probar sus afirmaciones.