La administración de Uribe declaró la guerra a los grupos rebeldes.
|
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, dijo el miércoles en un foro en Bogotá, que pidió a su homólogo venezolano, Hugo Chávez, que hiciera saber a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que está dispuesto a negociar la paz.
"La semana pasada le decía a Chávez, le dije: presidente deja de preocuparte tanto por la política de seguridad en Colombia, hazles saber a las FARC que si están muy aburridos con ella, que conmigo negocian en cinco minutos", declaró Uribe a periodistas al concluir un acto oficial en la Universidad del Rosario en Bogotá.
Esta es la primera vez que Uribe sugiere la posible existencia de algún tipo de comunicación entre Chávez y las FARC.
Uribe no explicó cuándo y donde se produjo la conversación, aunque ambos mandatarios coincidieron el 15 de agosto en la toma de posesión de Nicanor Duarte como presidente de Paraguay.
Los presidentes de Colombia y Venezuela coincidieron en Paraguay.
|
El mandatario colombiano añadió que quiere acabar con las actividades de la guerrilla izquierdista a través del aumento del gasto en compra de armas y alistamiento de soldados, además de acoger a todos los combatientes que quieran entregar sus armas y desmovilizarse.
Chávez facilitador
Por su parte el vicepresidente de Venezuela, José Vicente Rangel, dijo que la petición de Bogotá al presidente Chávez de enviar un mensaje a las FARC, "le conferiría" al jefe del Estado venezolano "un papel importante como facilitador de la paz" en el vecino país.
Sin embargo, Rangel añadió que es "al mismo presidente Chávez a quien corresponde hacer algún pronunciamiento".
Colombia y Venezuela comparten una frontera de unos 2.200 Km. que es utilizadada para el intercambio de petróleo, café, azúcar y productos petroquímicos.
Sin embargo, es también una zona aprovechada para el tráfico ilegal de drogas y armas, además del trasporte de personas secuestradas.
Uribe ha reiterado en varias ocasiones que los rebeldes habrían usado territorio venezolano para preparar ataques en Colombia.
Sin embargo, el presidente Chávez lo ha negado tajantemente, afirmando que no permite que su país sea usado como refugio o campo de entrenamiento por los rebeldes colombianos.