El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, regresó a su país tras una gira por Estados Unidos que concluyó con un encuentro con su par George W. Bush.
BBC Mundo dialogó con el mandatario sobre esta reunión, sobre su proyecto de penas alternativas para que se entreguen miembros de los grupos armados insurgentes y sobre el proceso de paz que lleva a cabo con los paramilitares de derecha de las Autodefensas Unidas de Colombia.
¿Qué garantía hay de que ese proceso con los paramilitares no termine de la misma mala manera que terminó el proceso de paz con la guerrilla, que adelantó el presidente Pastrana?
A ver ¿cuál es el contexto? Aquí hay toda la decisión de derrotar el terrorismo. Por eso hemos crecido inmensamente la fuerza pública, y tenemos plena determinación. Hemos avanzado, no obstante que queda un gran trabajo por hacer.
Para derrotar al terrorismo, dos acciones: la militar, en la cual estamos con toda la dedicación, y las puertas de la negociación.
Quien quiera negociar con este gobierno tiene que empezar con un cese de hostilidades. Y para que eso sea serio, habrá que llegar a zonas de concentración, y habrá que llegar a la vigilancia nacional e internacional.
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Quien quiera negociar con este gobierno tiene que empezar con un cese de hostilidades
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Hasta el momento se ha desmovilizado a 2.300 integrantes de grupos violentos -el 70% son de las FARC-, el gobierno los ha acogido con generosidad y con seriedad.
Esas personas están en un proceso serio de reinserción a la vida constitucional y de total olvido de la acción armada y terrorista en la cual estuvieron comprometidos. Éstas, en términos generales, son las líneas.
Ahora que tuvo una reunión con el presidente Bush, se tocaron temas de la guerra contra el terrorismo. Pero ¿hasta qué punto esta guerra se está volviendo una cacería de brujas? Y ¿hasta qué punto esta lucha antiterrorista no se está convirtiendo en un boomerang?
No, a mí no me ponga a ver la lucha antiterrorista virtualmente, ni por el prisma de las encuestas, yo lo veo todos los días en el sufrimiento del pueblo colombiano.
Un país que durante años ha tenido entre 30 y 34.000 asesinatos al año, carros bombas permanentemente y en todas partes, entre 3.500 y 4.000 secuestros, 30.000 personas involucradas en grupos terroristas. Si no enfrenta a eso, colapsa. Entonces en Colombia eso no tiene reversa.
Una de las maneras que usted está tratando de gestionar esa paz con los grupos violentos es el recurso de las penas alternativas. Algunos críticos, sobre todo organizaciones de derechos humanos, aseguran que favorecería más a los paramilitares porque estaría anulando políticamente a la guerrilla, al suspender por 10 años los derechos políticos de quienes aceptan desmovilizarse.
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Hay que tener las vías abiertas con los instrumentos legales apropiados, para aquellos que quieran someterse a la constitución
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No, yo no he escuchado esa crítica y las hemos leído todas. La crítica que hemos encontrado es de Amnistía que dice que hay indulto, y eso no es así, hay que leer el texto. Y eso es para todos los grupos.
Ahora, lo que nosotros necesitamos es, así como hay que tener toda la fortaleza militar, también hay que tener las vías abiertas con los instrumentos legales apropiados, para aquellos que quieran someterse a la constitución.
Y lo que queremos es lograr un buen consenso nacional e internacional para tener un instrumento transparente que sirva para acoger a la gente que se desmovilice.