Dirigentes indígenas dijeron que habrá un "gobierno alternativo".
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El presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, busca en estos momentos nuevos socios, tras la ruptura el miércoles de la alianza con el Movimiento Pachakutik, brazo político de la principal confederación indígena.
El secretario de Comunicación de la Presidencia, Marcelo Cevallos, confirmó a la prensa la ruptura, lo que implica la salida del gabinete de los tres ministros de Pachakutik: la canciller, Nina Pacari, el ministro de Agricultura, Luis Macas y la ministra de Turismo, Doris Solís.
Cevallos dijo que los indígenas "nunca lograron entender el concepto de la alianza" y se dedicaron a "criticar públicamente al gobierno".
El portavoz presidencial agregó que Gutiérrez buscará nuevos aliados "no necesariamente" de la derecha o de los grupos de poder económico.
Por su parte, el coordinador de Pachakutik, Miguel Lluco, anunció la formación de un "gobierno alternativo", que continuaría con proyectos iniciados desde el poder.
Disputas
La relación entre el presidente Gutiérrez y el movimento, brazo político
de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE), venía deteriorándose en los últimos meses.
Gutiérrez había sido acusado por los indígenas de "pasarse a la derecha".
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Gutiérrez había advertido a Pachakutik que rompería la alianza si los legisladores indígenas votaban contra su proyecto de ley para reformar la Ley de Servicio Civil y Carrera Administrativa.
Pachakutik pasó por alto la advertencia y poco después la Presidencia anunció el fin de la coalición.
Por su parte, el dirigente Eduard Cholango de la CONAIE, dijo a la prensa que ahora los indígenas "estamos solos, pero más fuertes" y expresó alivio por lo que describió como la "tortuosa alianza con Gutiérrez".
Según la agencia EFE, la ruptura fue bien acogida en general por los indígenas, que desde hace semanas advertían de una "inclinación de Gutiérrez hacia la derecha y su posición neoliberal en materia de política económica".
De acuerdo a la misma fuente, algunos analistas opinan que el movimiento indígena sale mal parado de una alianza en la que apoyaron medidas como la elevación del precio de los combustibles, que en otras ocasiones habían combatido, aunque la población vio con buenos ojos que se opusieran al incremento en la bombona de gas.
La alianza había comenzado en 2002 con las elecciones, pero se fue deteriorando progresivamente desde que Lucio Gutiérrez asumió el poder el 15 de enero de este año.
Gutiérrez es un ex coronel separado de la institución castrense por haber participado en la insurrección civil-militar que, en 2000, provocó la caída del poder del entonces gobernante Jamil Mahuad.