Uribe mantiene una relación difícil con ONGs.
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El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, pidió a las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), sugerencias para tratar de convencer a los insurgentes que depongan sus armas.
El gobierno colombiano presentó un proyecto de ley que ofrece alternativas a sentencias carcelarias para ex combatientes, el cual, según algunos políticos y grupos de derechos humanos, fomenta la impunidad de crímenes realizados por los rebeldes.
En las afirmaciones, conocidas a través de una entrevista al diario El Tiempo, de Bogotá, Uribe reconoció que la materia era difícil e informó que le había solicitado consejos sobre el tema al grupo Human Rights Watch.
La principal agrupación paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia acordó a principios de año "desmovilizarse" y deponer progresivamente sus armas, en un plan que concluirá en el año 2005.
Muchos de sus líderes e integrantes enfrentan cargos por asesinato.
Uribe afirmó también en esa entrevista que la gobernabilidad del país depende del éxito de un referendo que pondrá a consulta popular una serie de reformas políticas que su gobierno propone.
Con respecto a un proyecto de enmienda constitucional introducido en el Congreso de Colombia para permitir la reelección presidencial, Uribe no emitió su opinión y dijo no haber podido pensar en ello, debido a la cantidad de problemas que enfrenta su país.