OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Lunes, 9 de febrero de 2009 - 11:44 GMT
Testigo: "Me siento devastada"
Redacción BBC Mundo

Casas calcinadas después de los incendios en Australia
La localidad de Kinglake quedó prácticamente borrada por el incendio.

A medida que se conoce la magnitud del desastre causado por los incendios en Australia, empiezan a surgir las historias personales de aquellos que quedaron atrapados entre las llamas.

La maestra Margaret Atsi, cuya vivienda quedaba en la localidad de Kinglake East -al norte de Melbourne- dijo a la BBC que lo perdió todo, pero aún así se considera con suerte.

Estoy bastante segura de que mi casa desapareció - he hablado con mis vecinos y sus casas ya no están.

Estaban atrapados por el fuego, pero lograron escapar. Fue un alivio volver a escuchar sus voces. Me dijeron que sólo se ven los escombros calcinados en el lugar donde quedaba mi casa. La tengo desde hace 20 años y acababa de mudarme de nuevo a ella tras una renovación. Todo lo que tenía, lo perdí. Mi licencia de conducir, mi certificado de nacimiento. Todo.

Margaret Atsi
Me siento devastada, anestesiada y traumatizada. También pienso que fui una de las afortunadas
Margaret Atsi

Es una comunidad muy integrada. Personas que conozco han perdido a sus padres e hijos, todo ha sido borrado. Me siento devastada, anestesiada y traumatizada. También pienso que fui una de las afortunadas, por pura casualidad mi familia y yo no nos encontrábamos en casa cuando llegaron las llamas.

Estaba en casa de mi hermana en Eltham y mis dos hijos, de cuatro y 21 años, estaban conmigo.

Me dirigía a mi casa en Kinglake cuando la policía cerró la carretera debido a la cercanía del incendio. No había habido señal de fuego por ahí - las llamas más cercanas estaban a 80 kilómetros al otro lado de la montaña, pero se movían tan rápido que cubrieron la distancia en 30 minutos.

La policía cerró la vía, pero no podíamos regresar por el mismo camino porque el viento soplaba las brasas desde la montaña y hacia el valle, así que focos de incendios brotaban por todas partes, lo que quiso decir que el camino a la casa de mi hermana también quedó bloqueado por el fuego.

Camino a casa rezamos por todos en Kinglake

Nos llevaron a un centro de asistencia local. Miles de personas ya se encontraban allí. Aunque no tuvieron previo aviso, el centro estaba bien preparado con té y emparedados. Tuve que esperar allí con mis hijos durante horas. Todo el tiempo sabíamos que la montaña alrededor nuestro estaba en llamas.

Cuando abandonamos el centro de asistencia nos escoltó un auto de policía. Los postes de las cercas a lado y lado de la carretera ardían. Camino a casa rezamos por todos en Kinglake.

El incendió llegó tan rápido que no hubo tiempo para que todos evacuaran, por lo que muchos murieron en las carreteras, en sus autos y en sus casas.

Por televisión salen todo el día una cantidad de números de contacto para que la gente llame, pero hay tantos afectados que es casi imposible hacer la conexión telefónica, así que tuve que conducir hasta el centro de asistencia local de mi zona para registrarme y dejar saber que estaba a salvo. Recibí un cheque de asistencia por mil dólares australianos.



NOTAS RELACIONADAS
Australia sufre ola de calor
31 01 09 |  Ciencia y Tecnología
EE.UU.: incendios arrasan Los Ángeles
16 11 08 |  Internacional
Tierra del Fuego aún no se apaga
08 12 08 |  América Latina
Alerta por incendio en Chile
05 03 08 |  América Latina

VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.




 

banner watch listen