Las divisiones árabes han resurgido en la cumbre de dos días de la Liga Árabe en Kuwait.
Los líderes árabes intentaron limar sus diferencias en la cumbre de Kuwait.
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El presidente egipcio, Hosni Mubarak, afirmó que Hamas provocó el ataque israelí al rechazar una extensión en la tregua cuando ésta expiró en diciembre.
El presidente sirio, Bashar al-Assad, pidió que los líderes árabes adoptaran una resolución declarando a Israel una entidad terrorista y de apoyo a la resistencia palestina.
Algunos informes señalan que el rey saudita organizó un almuerzo con cinco otros líderes en paralelo a la cumbre para intentar limar diferencias.
Estuvieron presentes los mandatarios sirio y qatarí, los más críticos contra Israel, y Egipto y Jordania que mantienen lazos diplomáticos con los israelíes.
El emir de Qatar, Hamad bin Khalifa Al Thani, dijo que el almuerzo sirvió para alcanzar una reconciliación, aunque no dio detalles.
Malentendido
Los corresponsales señalan que varios líderes árabes pro-occidentales han estado bajo fuerte presión por parte de sus propios ciudadanos, furiosos tanto por la ofensiva israelí contra Gaza como por la incapacidad de sus gobiernos para poner fin a la violencia.
Egipto y Qatar ignoraron una cumbre convocada por Qatar la semana pasada en la que se pidió la congelación de relaciones con Israel.
El Cairo ha sido especialmente criticada por cooperar con el bloqueo israelí de Gaza.
Sin embargo, el líder qatarí declaró a la cadena de TV al-Jazeera de Qatar que se produjo un malentendido en Doha y que ahora tenía la esperanza que "podremos juntar nuestras manos (...) y fortalecer la posición árabe".
Divisiones
Más de 1.250 palestinos y 13 israelíes murieron en la guerra de Gaza.
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Sin embargo, las divisiones son tan grandes que el secretario general de la Liga Árabe, Amr Moussa, dijo a los líderes árabes congregados que era el momento de demostrar que su organización tenía un papel que jugar.
"El buque árabe realmente se está hundiendo y la cumbre de Kuwait (...) podría salvarlo", afirmó.
Mientras todo esto tenía lugar, el rey Abdalá de Arabia Saudita anunció que su país aportará la mitad de un fondo de US$2.000 millones para la reconstrucción de Gaza.
Por su parte, el presidente palestino, Mahmud Abbas, cuya facción Fatah fue expulsada de Gaza por Hamas en 2007, pidió el inicio inmediato de conversaciones para conseguir una reconciliación palestina.
"Lo que se requiere hoy (...) es formar un gobierno de unidad nacional que después llamará a elecciones presidenciales y legislativas simultáneas", afirmó.