En su último discurso como presidente de Estados Unidos, George W. Bush advirtió que aún existen amenazas de otro ataque terrorista contra el país.
Bush también utilizó su alocución televisada para defender las decisiones controvertidas que tomó durante sus ocho años de gobierno para "mantener seguro" al país.
El jefe de estado dio su discurso final frente a una audiencia de familiares y amigos. Fue claramente un momento emotivo y su voz lo hizo notar.
Según el corresponsal de la BBC en Washington, Jonathan Beale, Bush se enfocó en los eventos que transformaron su presidencia: los ataques del 11 de septiembre de 2001.
Las continuas amenazas
Aseguró que mientras la mayoría de los estadounidenses pudieron regresar a una vida normal nunca dejó de recibir informes diarios sobre las amenazas a las que aparentemente estuvo expuesto el país durante estos años.
También justificó las decisiones que tomó en temas relacionados con la seguridad nacional, incluso aquellas muy cuestionadas.
"Hay un debate legítimo sobre muchas de esas decisiones. Pero poco sobre los resultados", aseguró.
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Seguí mi conciencia e hice lo que pensé era correcto
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"Estados Unidos ha recorrido más de siete años sin otro ataque terrorista en nuestro suelo. Este es un tributo a aquellos que trabajan día y noche para mantenernos seguros", agregó Bush.
Bush reconoció que hubo fracasos y que habría hecho cosas de manera diferente si hubiese tenido la oportunidad.
En todo caso, afirmó que lo hizo por el interés nacional.
Pese a su impopularidad, insistió en defender a su gobierno hasta el final.
"Seguí mi conciencia e hice lo que pensé era correcto".
El presidente saliente terminó con un mensaje de optimismo, pidiendo a Estados Unidos que continúe comprometido con el resto del mundo.
"Esta es una nación que inspira a los inmigrantes a arriesgar todo por el sueño de la libertad".