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Miércoles, 28 de enero de 2009 - 15:46 GMT
Diario bajo el bombardeo
Redacción BBC Mundo

Hatem Shurrab es un trabajador de ayuda humanitaria de la organización británica Islamic Relief Worldwide establecido en Gaza. En su diario escribe cómo intenta continuar con su trabajo pese al bombardeo israelí y a la ofensiva por tierra.

GAZA DESPUÉS DEL CESE EL FUEGO: 24 DE ENERO

Niño palestino

Quiero agradecer los comentarios y preguntas recibidas de los lectores de BBC Mundo preocupados por mi seguridad. Mi familia y yo estamos bien. Las últimas semanas han sido muy difíciles para todos aquí en Gaza y no creo que haya alguien que no haya sido afectado por el conflicto. Afortunadamente pude centrarme en mi trabajo, lo cual me ayudó a superar los momentos difíciles.

Trabajar bajo tales condiciones fue muy peligroso y ver a gente que perdió sus hogares y que perdieron a familiares y seres queridos fue muy doloroso.

Ahora que hay un alto el fuego todos en Islamic Relief estamos trabajando incluso más duro. ¡Hay tantas cosas que se necesitan hacer para tratar de reconstruir la vida de la gente! Me satisface el hecho de que puedo contribuir de alguna manera a través de este trabajo.

La mitad de la población de Gaza tiene menos de 16 años y ellos han sido los más afectados en esta crisis. Realmente rompe el corazón ver el efecto que este conflicto ha tenido sobre los niños
Incluso en pleno conflicto, Islamic Relief distribuyó ayuda humanitaria a aquellos que más lo necesitaban. Utilizamos el corredor humanitario de tres horas para brindar tanta ayuda como era posible: alimentos, suministros médicos y cobijas a los hospitales y a la gente que se habían visto obligadas a abandonar sus hogares.

Sólo hemos podido incrementar nuestro trabajo y operar a máxima capacidad desde el cese el fuego hace cinco días pero aún es difícil movilizarse entre el norte y el sur.

La organización para la que trabajo ha establecido un equipo de evaluación rápida que se encuentra analizando las necesidades en las áreas de salud, alimentación y cobijo en la Franja de Gaza.

Islamic Relief ha continuado distribuyendo cajas con alimentos, cobijas y estuches con productos básicos para la higiene entregados a miles de familias vulnerables.

También hemos distribuido equipo médico y medicinas a las ambulancias de los hospitales en Gaza. Durante las últimas semanas comenzaremos a enfocarnos en ayudar con la reconstrucción de casas, sistemas de agua y escuelas.

Obstáculos

Ahora que entró en vigor un cese el fuego podemos distribuir la ayuda humanitaria de una manera relativamente fácil y todas las organizaciones de caridad en Gaza están trabajando muy duro para asistir a aquellos que lo necesitan. El problema ahora es que las necesidades humanitarias en Gaza son demasiado grandes.

Durante el conflicto el sistema de salud casi colapsó al tiempo que se intentaba atender a un alto número de pacientes heridos con suministros médicos muy reducidos.

Muchas de las salas de cuidados intensivos de los hospitales en Gaza aún están abarrotadas y el personal médico está trabajando bajo condiciones muy difíciles
Muchas de las salas de cuidados intensivos de los hospitales en Gaza aún están abarrotadas y el personal médico está trabajando bajo condiciones muy difíciles.

Como resultado del conflicto 50.000 personas en Gaza se han quedado sin hogar. Algunos encontraron refugio a través de familiares y amigos, mientras que otros lo hicieron en escuelas. En estos recintos la gente tenía poco acceso a agua o alimentos y padecían frío durante las noches. Algunos han retornado a sus hogares pero muchos sólo encontraron escombros en los terrenos en que se encontraban sus viviendas.

Lo han perdido todo y necesitan desesperadamente refugios aptos. He visto niños que tiemblan del frío en las escuelas en que se refugian. No tenían suficientes prendas de vestir ni cobijas y tenían mucha hambre porque no tenían suficiente comida.

La gente no sólo sufre por la carencia de alimentos pero también de agua potable y de la ruptura del sistema de aguas residuales por lo que muchas personas se exponen al riesgo de padecer enfermedades.

Los niños

La mitad de la población de Gaza tiene menos de 16 años y ellos han sido los más afectados en esta crisis. Realmente rompe el corazón ver el efecto que este conflicto ha tenido sobre los niños. Muchos han perdido tanto...sus hogares, sus amigos e incluso sus padres. Creo, que todos los niños de Gaza han quedado traumatizados a raíz de lo que han tenido que vivir.

Islamic Relief está preocupado por esos niños. Tenemos un programa de apoyo a orfanatos en Gaza que les brinda ayuda básica alimentaria, de salud y educación a los pequeños afectados.

Sin embargo, tras tres semanas de conflicto las necesidades de los niños en Gaza se han incrementado aún más. Continuaremos dando ayuda y apoyo a tantos niños como sea posible con el generoso respaldo de nuestros donantes.

Poco a poco

Hay pequeños signos de que la vida comienza a volver a la normalidad en Gaza pero tomará un tiempo muy largo reconstruir todo lo perdido. El daño a la infraestructura es evidente en cualquier dirección hacia la que uno vea.

En algunas partes parece como si hubiera pasado un tornado por las calles porque los edificios quedaron totalmente destruidos
En algunas partes parece como si hubiera pasado un tornado por las calles porque los edificios quedaron totalmente destruidos.

Sin embargo, no todas las cicatrices del conflicto en Gaza son claramente visibles. El impacto psicológico del conflicto sobre la gente, especialmente los niños, puede que esté escondido pero es muy dañino.

Islamic Relief tiene un proyecto de ayuda psicosocial junto a la agencia de desarrollo católica CAFOD, en Gaza que brinda ayuda, asesoramiento psicológico y actividades extra curriculares a los niños traumatizados por el conflicto. En estos momentos la gente sólo está preocupada por conseguir suficiente comida, agua potable y refugio, pero desafortunadamente creo que pronto veremos un incremento en el número de niños que recitan ayuda psicológica.

Para ser honesto, ante todo lo que ha pasado siento una mezcla de emociones. Estoy aliviado de que hay un cese el fuego pero estoy exhausto y en shock por el horror de las tres semanas de conflicto.

Pero con todo y eso, me siento que soy muy afortunado. ¡Hay tanta gente en Gaza que han perdido sus vidas o que sufrieron heridas terribles!

La muerte nos ha tocado a todos durante las últimas semanas y creo que cada uno de nosotros en Gaza sabe de alguien que ha pedido un familiar o ser querido durante los ataques. Sin embargo, los palestinos son gente muy fuerte y estoy seguro de que todos ayudaremos a reconstruir lo que se ha perdido.

GAZA: 18 DE ENERO

Foto de Hatem Shurrab, trabajador de ayuda humanitaria Islamic Relief

Un cese de fuego fue anunciado y ahora no hay ataques. Al principio, no lo creí porque había un bombardeo y el ruido de aviones esta mañana era como el de las últimas tres semanas.

Fuera de mi casa había más gente visitando a sus familiares y seres queridos para saber cómo se encuentran y para recibir noticias. Hoy discutimos muchas historias tristes.

Vi a varios coches moviéndose. Vi a una gran cantidad de gente desplazada, desesperada por saber lo que ha pasado con su casa. Se han instalado muchas tiendas para recibir a los afectados para que la gente pueda expresar su dolor.

Hoy la gente que encontré estaba muy triste y agotada. Vi a muchos colegas y amigas por primera vez en 22 días. Nos abrazamos como si fuera la primera vez en años.

Esta guerra ha destruido muchas cosas en Gaza. La guerra destruyó casas, mezquitas, colegios, instituciones, carreteras y, lo más importante, los corazones de la gente.

He visto muchas cosas que nunca voy a olvidar. Recuerdo a una niña de nueve años que llevaba a su hermana pequeña en sus brazos en uno de los refugios en Gaza. Se habían quedado huérfanas.

También no puedo olvidarme de una madre que estaba llorando durante muchos días después de perder a su hijo. También un padre intentando dar comida a sus hijos pequeños con dificultad.

Mujer palestina

Familias enteras han sido destruidas y muchas mujeres ahora no tienen maridos. Muchos hombres han perdido a sus mujeres e hijos.

Los programas de Islamic Relief en Gaza van a apoyar a los niños huérfanos y a las viudas, para asegurar que tengan comida y dinero suficiente para alimentar a sus familias.

Se estima que unos 1.300 palestinos murieron durante los ataques en la Franja de Gaza. Se piensa que la mitad de ellos fueron civiles. Los médicos me han explicado que el número de muertos va subir porque cientos de pacientes están en condición crítica y quizás no sobrevivan.

Pasé la mayoría del día con el equipo de Islamic Relief distribuyendo ayuda en el norte de la Franja de Gaza, Beit Lahiya, Beit Hanoun y Jabalia. Distribuimos pan a cientos de personas.

Conocí a Wisal, una chica de ocho años quien me contó que el techo de su casa cayo encima de ella y de su familia hace dos semanas. Ellos sobrevivieron pero su vecino murió.

Conocí a otro chico Mohammed de 12 años, que tenía una historia parecida pero tenía una herida de gravedad en su mano. Wisal y Mohammed son dos chicos entre miles que tienen historias horribles.

Hoy, decenas de cadáveres fueron sacados de debajo de casas destruidas. Los que sobrevivieron tuvieron que esperar hasta el cese de fuego para saber si sus familiares estaban muertos. Milagros son raros en Gaza y mucha gente encontró cuerpos.

Tarea ardua

Durante los últimos 22 días, Islamic Relief Worlwide en Gaza ha conseguido trabajar milagrosamente a pesar de los peligros que enfrenta. Afortunadamente, ninguno de los trabajadores resultó herido pero las cosas que vieron van a estar con ellos para siempre. Islamic Relief Worldwide trabaja bastante para aliviar el sufrimiento de la gente desesperada de Gaza.

Hemos dado equipos médicos de emergencia a los hospitales de Gaza, como máquinas de asistencia cardiológica y ambulancias. También hemos repartido comida, medicamentos y mantas a los hospitales para ayudar a los heridos y refugiados.

Hoy, entregamos equipo médico que puede salvar vidas a tres hospitales, como monitores para el corazón, ventiladores y equipamiento para operar. El nivel de destrucción es increíble e Islamic Relief Worldwide va a pasar años intentando dar ayuda a la gente de Gaza para que reconstruyan sus vidas.

Hoy he llegado a entender completamente la cantidad de trabajo que hay por delante para resucitar la vida de los habitantes de Gaza, mi gente y el sitio que llamo casa.


GAZA: 16 DE ENERO

Niños palestinos

En la última hora, he oído que 15 personas han muerto y hay muchas más heridas. Siete personas murieron cuando un misil explotó contra una tienda de campaña donde mucha gente había reunido para lamentar la muerte de algunas victimas de los ataques.

Dicen que viene un cese de fuego pero las matanzas continúan.

Mi hermana y su familia viven a un poco más de cien metros de nuestro hogar y ayer consiguió llegar a nuestra casa con sus niños justo antes del atardecer. 14 miembros de la familia tuvimos que acomodarnos en dos habitaciones.

Intentamos quedarnos en las habitaciones más seguras para dormir, lejos de la carretera central.

No tenemos electricidad así que tenemos que utilizar velas. Pasé la noche concentrado en la llama de la vela, esperando que la noche no fuera muy larga, y pensando en los tanques cercanos que podían alcanzar a nuestro barrio por primera vez en 21 días.

No podía parar de pensar en donde llevaría a mi familia si los tanques entraran a nuestra calle. ¿Dónde podríamos escondernos?

Durante la noche mis hijos tienen hambre. Una comida cada día no es suficiente para ellos y tienen que esperar hasta el próximo día para comer
Asmaa, madre palestina
Mientras miraba la llama, me di cuenta que era inútil pensar en estas cosas porque no había sitio para dónde ir.

Cientos de familias han abandonado nuestro barrio con la intención de encontrar un lugar para escapar a los ataques y bombardeos.

El ruido de aviones de guerra, bombas y misiles atormenta los recuerdos de la gente de Gaza durante 21 días y noches.

Mi sobrina de 11 años, como muchos niños en Gaza, está intentando ser valiente.

Ella dijo que no tenía miedo de lo que estaba ocurriendo pero cuando pregunté qué sentía cuando oía el ruido de guerra me dijo que sentía frío y estaba asustada.

Una comida

Hoy pude salir de casa por un par de horas y ayudar al equipo Islamic Relief a distribuir 1.700 paquetes de comida a gente cansada y desesperada que están refugiados en 12 sitios en la cuidad de Gaza.

El número de personas sin hogar sigue aumentando, muchas casas están destruidas y las que hay no son del todo seguras.

Miles de habitantes preocupados han evacuado la zona de ataques, pero se dice que muchos están atrapados en sus casas o en refugios.

También hemos distribuido 1.600 paquetes de pan y 1.500 paquetes de comida para la gente en refugios en Rafah y Kahn Younis.

Los paquetes de comida contienen latas de pescado, carne y legumbres que pueden sostener a una familia de ocho durante tres semanas.

Cuando estaba distribuyendo la comida, conocí a una madre joven que tenia cinco hijos. Me contó que solo había podido darle a su familia una comida al día desde que empezaron los ataques.

Asmaa estaba agotada pero contenta cuando recibió el paquete de comida.

"Durante la noche mis hijos tienen hambre. Una comida cada día no es suficiente para ellos y tienen que esperar hasta el próximo día para comer", dice ella.

"Me siento aliviada que tengo esta comida. Me da pena saber que mis hijos tienen hambre" .

GAZA: 15 DE ENERO

No puedo salir de mi casa. Hoy las cosas son muy difíciles debido a tanques en la zona donde vivo y donde mis colegas tienen familia.

Mi colega está escribiendo estas palabras porque no puedo ir a mi oficina y utilizar mi ordenador.

Mucha gente ha abandonado esta zona y ahora están viviendo con parientes en Ciudad de Gaza.

Cuando miro desde mi ventana hacia afuera, veo a gente que se va con maletas pequeñas - muchos de ellos se están marchando con sus familias. Hay muchas mujeres y muchos niños.

Oigo una explosión muy fuerte a unos metros de aquí. Los ataques ahora son más intensos y los cohetes también están cayendo.

Veo humo que sale de un edificio que está detrás de mi casa.

El edificio de la UNRWA (la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados Palestina en Oriente Próximo), está cerca y mi colega me ha dicho que sufrió un impacto.

Siguen los ataques. Explosiones hacen temblar la casa. Toda mi familia están en una habitación y aseguramos que todos estemos bien y que la casa este bien.

Mi madre grita para asegurar que todos estamos con ella en la habitación.

Niños llorando

Mis cuñadas y sus niños están con nosotros, y nos ponemos de rodillas en caso de que el vidrio de las ventanas se rompa y nos haga daño. Puedo oír a los hijos del vecino llorando y gritando.

Cuando me encuentro con personas, descubro que son casi indiferentes a la muerte, como todos sabemos, la muerte está cerca.
Hatem Shurrab
Mi hermana me llamó antes y dijo que intentará venir a nuestra casa.

Tiene tres hijas pequeñas y un hijo, pero nosotros creemos que no lo logrará porque es muy peligroso viajar.

Algunos amigos de la familia ahora están llegando a un refugio de la ONU. Querían quedarse con nosotros pero fue simplemente demasiado peligroso venir aquí.

El humo negra está cada vez más espeso y cubre el sol. El conflicto está más cerca de nuestras casas y los soldados ahora están en las zonas urbanas. Lo que me da miedo es que nuestras casas pueden ser atacadas y haya más muerte y destrucción.

Debía estar repartiendo asistencia a hospitales en Gaza con un equipo de ayuda de la agencia Islamic Relief.

Ayer conseguimos repartir camilla, máquinas para cardiología y equipamiento de primeros auxilios, incluyendo vendas, guantes desechables y jeringuillas a cinco hospitales en la zona de Gaza.

Era nuestra intención repartir más ayuda hoy pero nuestro trabajo ha sido suspendido debido a la intensidad de los ataques en el centro de Gaza.

La ayuda está entrando en Gaza a través de Israel y Egipto, pero las personas no pueden recolectar la comida y las medicinas porque es peligroso para ellos salir de casa.

Hace unos días, Islamic Relief fue capaz de recibir 20 ambulancias a través de la frontera de Rafah que serán donadas al Hospital central Shifa y a otros hospitales pequeños.

Perdiendo esperanza

Hoy es día 20 del ataque. Cada día esperamos que sea el último día pero los ataques siguen y la gente se siente deprimida y ansiosa.

Los habitantes de Gaza sienten que no acabará pronto. Cuando me encuentro con personas, descubro que son casi indiferentes a la muerte, como todos sabemos, la muerte está cerca.

En los últimos 20 días han muerto más de 1.000 personas, muchas de ellas mujeres y niños. La muerte ahora es algo normal para los habitantes de Gaza.

Mi colega me está preguntando cómo estoy manejando en la situación y cómo estoy superando mis miedos.

Respiro profundamente e intento explicar bien.

Durante el día cuando estoy trabajando con el equipo de Islamic Relief, me mantengo fuerte y no demuestro ni agotamiento ni miedo.

Estoy ahí para ayudar a gente que en muchos casos no tiene nada.

GAZA: 13 DE ENERO

Familias de Gaza se abastecen de agua

La situación del agua en Gaza es espantosa. Las pocas personas afortunadas que tienen agua en sus depósitos están tratando de mantener la mayor cantidad posible. Otras, menos afortunadas, han visto cómo los bombardeos y los disparos destruían sus depósitos.

La mayoría de los hogares de las localidades de Rafah y Khan Yunis, en las zonas del centro y el norte de Gaza, casi no tienen agua o electricidad. El ochenta por ciento de la población dependen de la ayuda internacional.

Hoy, mi colega Diya Skaikm pudo regresar a su casa que se vio obligado a abandonar hace diez días debido a los intensos bombardeos.

"El depósito de agua que es la única fuente de agua para mi familia está destrozado", me dijo.

Foto de Hatem Shurrab, trabajador de ayuda humanitaria Islamic Relief
Somos conscientes de que Gaza va a necesitar ayuda a largo plazo del mundo exterior, para reconstruir la devastada infraestructura
Hace unos meses mi padre tuvo el presentimiento de que algo horrible iba a ocurrir en Gaza, por lo que compró un depósito de agua más grande.

No obstante, el agua que tenemos casi se ha acabado. Esto a pesar de que hemos reducido su uso al mínimo. Se que esto preocupa a mi padre aunque no quiera hablar de ello.

La falta de agua en Gaza está causando problemas de salud.

Ayuda a largo plazo

Hace unos meses, Islamic Relief donó a la principal estación de bombeo de agua de Gaza partes de recambio. El sistema es viejo y necesitaba reparaciones. Ya estaba sintiendo la presión del asedio de los últimos dieciocho meses.

Hoy hemos facilitado ocho refugios en Gaza con agua potable para los cientos de personas desplazadas por los bombardeos. Muchos de los refugios está abarrotados y no tienen acceso a agua limpia. Nosotros damos a cada persona veinte litros de agua.

No hay duda de que, después de la guerra, vamos a ver un número enorme de casas destruidas así como los tanques de agua que se encuentran en sus tejados.

Como trabajador humanitario, estoy concentrado en resolver lo que ocurre hoy, pero como todas las personas en Gaza, estoy esperando y rezando para que se produzca el alto el fuego y podamos reconstruir nuestras vidas.

En estos momentos nuestro equipo de ayuda humanitaria está tratando de resolver los problemas inmediatos.

De cualquier manera, somos conscientes de que Gaza va a necesitar ayuda a largo plazo del mundo exterior para reconstruir la devastada infraestructura.

Ahora, los habitantes de Gaza necesitarán incluso más tiempo para recuperarse de los daños físicos y psicológicos de esta guerra.

GAZA: 12 DE ENERO

Habitantes de Gaza

No he podido escribir este diario en las últimas 48 horas. Simplemente no he tenido el tiempo y he estado demasiado ocupado trabajando junto a mis colegas preparando miles de paquetes de comida para ayudar a la gente desesperada.

Debemos terminar de distribuir la ayuda y asegurarnos de llegar de vuelta a nuestros hogares antes del anochecer, ya que como no hay electricidad, nuestras familias y seres queridos se angustian demasiado si permanecemos en las calles cuando llega la oscuridad.

Los bombardeos se intensifican en la oscuridad así que no es muy inteligente estar afuera para cuando comienzan.

Amistades perdidas

A veces me pregunto si tendremos suficiente espacio disponible para enterrar a todas las víctimas. Ayer un amigo cercano fue asesinado en su casa. Él era un periodista que trabajaba en una estación de radio local.

Desde que comenzaron los ataques contra Gaza he perdido algunos Buenos amigos. Si me pregunta ahora como me siento, bueno, no podría decirles, ya que trato de bloquear esos sentimientos para poder enfocarme en mi trabajo.

Me siento completamente agotado, al igual que todos acá, pero como trabajador de ayuda humanitaria no me queda otra alternativa que seguir adelante con mi labo
Soy uno de los afortunados, ya que me mantengo ocupado con mis labores y enfoco mi energía en tratar de dar asistencia a la gente. Esa es una de las cosas que me ayuda a seguir adelante.

La casa de mi superior estuvo expuesta a un sostenido fuego de armas. Él vive cerca de la frontera de la ciudad de Gaza y las balas impactaron en el cuarto donde duermen sus hijos.

Hospitales atiborrados

Hoy decidí tratar de hablar con la gente alrededor de mi oficina para averiguar un poco más acerca de su situación. Pero es difícil encontrar a alguien y cuando lo haces todos están a la carrera, camino a visitar a algún familiar o a dar sus condolencias a familias que han perdido a algún ser querido.

Las tiendas están cerradas, las zonas más concurridas están cerca de los hospitales. Me topé con algunos en las calles, pero la gran mayoría están refugiados en colegios, que ahora albergan a cientos de personas asustadas que han abandonado sus casa con la esperanza de estar más seguros en estas edificaciones.

Cientos de familias que han perdido sus casas se han mudado con allegados y familiares incluso lejanos, lo que añade aún más presión a la hora poder atender a todos.

La organización Islamic Relief ha recibido muchísimas llamadas de gente pidiendo cobijas y comida para poder dar calor y alimentar a sus familias. Estamos justamente ayudando a esas familias y a los que viven en los refugios.

Más ayuda está llegando a Gaza a través de la frontera con Israel, y mis compañeros que trabajan en la logística están buscando la manera de llevar en camiones esos productos básicos a refugios y hospitales.

Me siento completamente agotado, al igual que todos acá, pero como trabajador de ayuda humanitaria no me queda otra alternativa que seguir adelante con mi labor.



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