El ANC se reservará el derecho de "ejercer todas las opciones disponibles de acuerdo a la ley".
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La Corte Suprema de Apelaciones en Sudáfrica dictaminó este lunes que el caso judicial que sobre corrupción se le sigue al líder del gobernante Congreso Nacional Africano (ANC), Jacob Zuma, puede continuar.
Esta instancia anuló una decisión judicial previa que había desestimado los cargos en contra de Zuma.
La Corte Suprema de Apelaciones argumentó para ello, que el juez de la Corte Superior de Pietermaritzburg -quien emitió su decisión en septiembre pasado- había "sobrepasado los límites de su autoridad".
Fiscales indicaron que Zuma "sigue siendo un hombre procesado judicialmente".
Por su parte el ANC señaló que aunque respetaba la decisión de la Corte Suprema de Apelaciones, "es importante dejar claro que este dictamen no tiene nada que ver con la culpabilidad o inocencia del presidente del ANC".
"Tampoco se pronuncia sobre los méritos de los cargos presentados por la Fiscalía", agregó.
El ANC afirmó que tanto el partido como Zuma se reservaban el derecho de "ejercer todas las opciones disponibles de acuerdo a la ley".
De acuerdo con el corresponsal de la BBC en Johannesburgo, Peter Biles, esto significa una apelación ante el máximo tribunal de Sudáfrica -la Corte Constitucional- para detener el proceso e impedir que se siga adelante con los cargos.
Zuma ha dicho que sólo renunciaría si es declarado culpable. El líder del ANC aún podría ser procesado si resulta electo presidente de Sudáfrica en los comicios previstos para el 15 de abril, para los que se le considera favorito.
Teoría de la conspiración
Los cargos contra Zuma fueron desestimados por tecnicismos en septiembre pasado.
La Corte de Apelaciones anuló una decisión judicial previa.
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Sin embargo, la Corte Suprema de Apelaciones consideró que el dictamen del juez Chris Nicholson de la Corte Superior de Pietermaritzburg sobrepasaba "los límites de su autoridad", al sugerir que pudo haber interferencia política en el procesamiento judicial de Zuma.
El juez de la Corte Suprema de Apelaciones expresó que las afirmaciones "no estaban basadas en ningún tipo de evidencia o acusación. En cambio, eran parte de la propia teoría conspirativa del juez y no de las presentadas por Zuma".
La sugerencia de interferencia política provocó la renuncia del presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki.
Mbeki fue reemplazado por Kgalema Motlanthe, un aliado del líder del ANC.
Zuma cuenta con el respaldo de la directiva del ANC, los sindicatos y el Partido Comunista.
Los seguidores de Zuma siempre han dicho que los cargos en su contra son parte de un plan para impedir que llegue a ser presidente de Sudáfrica.
La opositora Alianza Democrática había expresado su preocupación tras el dictamen de la Corte Superior de Pietermaritzburg y señaló que iniciaría un juicio si la Fiscalía no procedía judicialmente.
Por varios años, Zuma -quien obtuvo el liderazgo del ANC el año pasado tras una agria contienda contra Mbeki- ha estado bajo una sombra de corrupción.
En 2005, fue destituido como vicepresidente de Sudáfrica luego que su asesor financiero, Schabir Shaik, fuera encontrado culpable de solicitar un soborno en su nombre.
Posteriormente, Zuma enfrentó un juicio pero el caso colapsó en 2006 luego que la Fiscalía anunciara que no estaba lista para proceder judicialmente.
El líder del ANC también fue enjuiciado por violación pero fue absuelto en 2006.