OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Lunes, 12 de enero de 2009 - 12:38 GMT
Obama y la crisis en Gaza
Jonathan Marcus
BBC

Un ataque aéreos continúan sobre Gaza.
La ofensiva israelí en Gaza lleva 17 días.

El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que tiene la intención de lidiar con los problemas del Medio Oriente desde el comienzo de su mandato.

Así lo enfatizó Richard Haass, director del Consejo de Relaciones Exteriores.

"Lo que la crisis de Gaza nos ha hecho recordar -como si alguien realmente necesitara un recordatorio- es que el Medio Oriente no es estable y la situación no va a esperar para que la nueva administración decida cuándo está lista para hacerle frente," señaló el analista.

Sin embargo, ¿en qué será distinta la administración de Obama?

"Otras maneras"

Se ha especulado mucho, especialmente en la prensa británica, sobre la posibilidad de que el equipo de Obama adopte la medida sin precedente de entablar conversaciones directas con Hamas.

Sin embargo, en Washington, todos con los que he hablado descartan esta iniciativa, a menos que Hamas cumpla una serie de condiciones y renuncie a la violencia.

Lo que la crisis de Gaza nos ha hecho recordar - como si alguien realmente necesitara un recordatorio - que el Medio Oriente no es estable
Richard Haass, director del Consejo de Relaciones Exteriores
Robert Malley, director del programa del Medio Oriente del Grupo de Crisis Internacional, me explicó que no es algo que deba verse en blanco y negro.

"No se trata de un interruptor eléctrico, donde se tenga que hablar con Hamas o boicotearlo completamente. Puede existir otra manera de lidiar con este grupo."

Para este experto, es posible que el equipo de Obama muestre "cierta creatividad", en términos que permita que terceros hablen con Hamas, sin obstaculizar el diálogo.

Si, por ejemplo, se forma un gobierno palestino de unidad nacional, que abarque miembros de Hamas, entonces Malley espera que la administración de Obama decida qué hacer "dependiendo de las acciones en el terreno del grupo islamista".

¿Qué pasa si Hamas se adhiere a un alto el fuego? ¿Dejará que el presidente de la Organización de Liberación de Palestina negocie un acuerdo con Israel? ¿Significa entonces que permitirá que el acuerdo se someta a un referéndum popular y que se va a respetar los resultados de ese referéndum?

"Esa es la forma en que la próxima administración, de hecho, quiere hacer frente a este problema, sin abordar directamente la polémica cuestión de hablar con Hamas", afirmó Malley.

"Política de bancarrota"

Por su parte, para Richard Haass, el cambio de la política exterior de EE.UU. hacia Medio Oriente es una cuestión de tono, así como de sustancia.

El presidente del Consejo de Relaciones Exteriores cree que el nuevo presidente debería exponer lo más antes posible su pensamiento sobre la región.

Barack Obama durante una entrevista.
La administración Obama enfrenta un gran dilema para cambiar su política en Medio Oriente.

De esta manera - explica - pondría en relieve "un nuevo activismo de EE.UU. y un nuevo énfasis en la diplomacia estadounidense".

Lo que es absolutamente claro, sin embargo, es que la actual política de George W. Bush no puede continuar, especialmente aquellos que han tratado de sacar provecho a la división de los palestinos.

Según Malley, esta manera de lidiar con el problema fue una "política de bancarrota" desde un principio.

"No se trataba simplemente de aceptar las divisiones de los palestinos, sino incluso de alentar la discordia", explicó.

"El resultado es lo que hemos visto en los últimos dos años: la imposibilidad de la mitad de los palestinos de hablar de paz con Israel, especialmente cuando estamos tratando cuestiones fundamentales como Jerusalén, un estado independiente, fronteras, refugiados, etc.", enfatizó el analista.

De hecho, Malley cree que la posición de la administración Bush ya ha comenzado a cambiar ligeramente en estos últimos días.

La reciente resolución del Consejo de Seguridad sobre Gaza, que EE.UU. apoyó a pesar que se abstuvo de votar, pide la reconciliación nacional palestina entre Al Fatah y Hamas.

"Este paso es un cambio extraordinario de la administración Bush, tras haber luchado con uñas y dientes en contra de una reconciliación por dos años", enfatizó.

"Claramente es algo que va a tener que pasar si el objetivo es tener una verdadera negociación sobre las cuestiones más importantes entre Israel y los palestinos", agregó.

Ahora bien, cómo traduce este paso en las políticas es crucial, advierte Malley.

Dilemas

El dilema que enfrentará la administración de Obama es: ¿cómo hablar de unidad, pero al mismo tiempo no conversar con una de las partes que conforman esa unidad?

Malley opina que ese es un desafío para el nuevo gobierno y por el momento no hay una respuesta fácil.

Este paso es un cambio extraordinario de la administración Bush, tras haber luchado con uñas y dientes en contra de una reconciliación por dos años
Robert Malley, director del programa del Medio Oriente del Grupo de Crisis Internacional

De todas maneras, todo este discurso sobre la unidad palestina como el principal camino a seguir, plantea una cuestión fundamental, que es aún más marcada a raíz de los combates en la Franja de Gaza.

¿Por qué debería Hamas -que puede surgir de este conflicto ensangrentado pero con su reputación reforzada- buscar la reconciliación con sus rivales de Fatah?

"Esa es una pregunta muy interesante. Hay cosas que no eran posibles hace dos años y ahora lo son", respondió Malley.

Triste conclusión

Según el analista con una combinación correcta de incentivos y presión, podría lograrse que el grupo islamista entienda los beneficios de un pacto con Fatah.

Pese a todo, la conclusión general de Malley es sombría.

"En este punto mi temor y mi sospecha es que ni Hamas ni Fatah consideran que la reconciliación les dará un beneficio, porque cada una de las partes tendrían que renunciar a algo que es demasiado precioso", señaló.

Según el experto, Hamas "tiene que renunciar a un control monopolístico sobre la Franja de Gaza y Al Fatah tendría que renunciar a su monopolio virtual sobre Cisjordania".

"Este control es muy valioso y por lo tanto será difícil de renunciar", concluyó.



EN OTROS SITIOS BBC

VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.




 

banner watch listen