OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Jueves, 8 de enero de 2009 - 19:14 GMT
¿Entrará Hezbolá en el conflicto?
Tariq Saleh
Beirut, Líbano

Manifestaciones en Líbano
Miles de libaneses han salido a protestar contra la ofensiva israelí en Gaza.

La confrontación entre Israel y la organización radical palestina Hamas en la Franja de Gaza ha despertado serios temores de que el grupo chiita Hezbolá pueda llegar a incluir a Líbano en el conflicto.

Hezbolá, una de las principales fuerzas políticas libanesas, ha sido una de las voces más contundentes y agresivas del mundo árabe a la hora de condenar la acción militar de Israel en el territorio palestino.

El grupo es también uno de los pocos en haber tenido un relativo éxito en un conflicto militar reciente con Israel.

Durante la ofensiva israelí en Líbano en 2006, Hezbolá disparó más de 4.000 misiles y cohetes contra Israel, como respuesta a los bombardeos aéreos y terrestres.

Relativa estabilidad

Desde el inicio de los ataques a Gaza, Líbano ha sido escenario de varias protestas a favor del territorio palestino, en las que libaneses y palestinos salieron a las calles a exigir un cese el fuego, así como medidas políticas de los países árabes.

Israelíes analizan los estragos causados por un cohete lanzado desde Líbano.
Hezbolá negó haber lanzado tres cohetes contra Israel, este miércoles.

El presidente libanés, Michel Suleiman, les declaró un total apoyo a los palestinos y envió 20 toneladas de ayuda humanitaria a Gaza.

Pero Líbano ha vivido un período de relativa estabilidad en los últimos siete meses, con un buen desempeño en el turismo y en el sector financiero.

Por eso, en las calles de Beirut hay miedo de que la violencia entre Hamas e Israel pueda llegar hasta este país.

"Es un temor real, presente en las conversaciones con los amigos y debatido en la prensa local", le dijo a la BBC el director del Centro Carnegie para el Medio Oriente en Beirut, Paul Salem.

"Todos se preguntan si Hezbolá entrará en el conflicto", añadió.

Ataques verbales

Varios políticos libaneses que se oponen a Hezbolá le han dicho a la prensa que el país debe tomar precauciones para no ser arrastrado a una confrontación con Israel.

Libaneses en un entierro en 2006
La guerra de 2006 dejó más de 1.200 libaneses y 160 israelíes muertos.

Mientras tanto, Hezbolá ha llevado a cabo diversas manifestaciones, caracterizadas por sus ataques verbales a Israel.

En varios discursos, el líder del grupo chiita, el jeque Hassan Nasralá, ha pedido una posición diplomática firme de la Liga Árabe y ha criticado a los gobiernos de la región por no hacer lo suficiente para ayudar a los palestinos.

Al mismo tiempo, Nasralá le envió mensajes a Hamas, en los que instó al grupo palestino a que dispare la mayor cantidad posible de cohetes contra Israel.

Según el gobierno israelí, sus tropas en la frontera con Líbano se encuentran en estado de máxima alerta.

El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, ya había declarado, en un claro mensaje a Hezbolá, que cualquier ataque a través de sus fronteras del norte se traduciría en represalias.

Presión

De acuerdo a varios gobiernos occidentales, Hezbolá ha triplicado su capacidad militar desde 2006, con más de 40.000 misiles en su arsenal.

Hezbolá no está en una posición de poder darse el lujo de aguantar el peso de una segunda guerra con los israelíes
Paul Salem, director del Centro Carnegie para el Medio Oriente en Beirut

Sin embargo, diversos analistas señalan que el grupo chiita sólo le dará apoyo moral a Hamas, ya que no está en condiciones de entrar en un conflicto armado en estos momentos.

"Hezbolá no está en una posición de poder darse el lujo de aguantar el peso de una segunda guerra con los israelíes", dijo el director del Centro Carnegie para el Medio Oriente en Beirut.

En su opinión, en los discursos de Nasralá no hay ningún indicio de una inminente intervención directa en el conflicto.

Otro analista, Amal Saad-Ghorayeb, dijo que, a pesar de que el partido chiita considera la cuestión palestina como una causa central, sería ingenuo imaginar que el grupo libanés atacaría a Israel como represalia por la ofensiva militar en la Franja de Gaza.

"Aunque militarmente está más fuerte que nunca, Hezbolá ha atravesado momentos agitados en la política libanesa y acaba de formar un gobierno de unidad nacional con sus rivales políticos", explicó Ghorayeb.

Salem señaló que incluso si Hezbolá "tuviera la intención de actuar militarmente e ir a socorrer a Hamas, sería difícil desde el punto de vista geográfico y logístico, ya que Gaza está lejos de la frontera con Líbano".

Presión interna

Los dos analistas coincidieron en que el principal motivo para que Hezbolá no se aventure en un nuevo conflicto es la presión interna.

Mapa

Ghorayeb considera que el establecimiento de un nuevo frente sería desastroso para Líbano, en particular para los barrios del sur de Beirut y otras ciudades reductos del grupo chiita.

"Sólo ahora se recuperaron del violento conflicto de 2006 y no creo que cuenten con el apoyo general de sus propios simpatizantes para entrar en una nueva guerra", dijo.

Ghorayeb añadió que Hezbolá tendría que hacerle fintas al propio ejército libanés que ocupa posiciones en el sur del país, por primera vez en 30 años, como consecuencia de la guerra de 2006.

El general retirado del ejército libanés Elias Hanna le dijo a la BBC que, por otro lado, Hezbolá tiene una alianza muy fuerte con Siria e Irán, países que también apoyan a Hamas.

"Si Hamas estuviera a punto de ser aniquilado en Gaza, debilitando, de paso, la posición de Irán y Siria, Hezbolá podría sentirse obligado a intervenir", señaló Hanna.

"Autodefensa"

Hezbolá fue el único grupo armado que recibió autorización para mantener sus armamentos cuando finalizó la guerra civil libanesa (1975-1990), pero en los últimos años se ha visto bajo presión de otros partidos libaneses para que se desarme.

Israel viola el espacio aéreo libanés todos los días, con el pretexto de que se trata de vuelos de reconocimiento, y esto es algo que Hezbolá podría usar cuando lo estime conveniente para cumplir sus objetivos
Amal Saad-Ghorayeb, analista

"En el plano nacional, Hezbolá no quiere agitar el ambiente y aumentar la presión sobre sí", dijo el ex general.

"Los partidos libaneses siguen debatiendo el tema de las armas del grupo chiita y Hezbolá trata de atrasar al máximo esta discusión", agregó.

Por otra parte, el analista Ghorayeb considera que muchos gobiernos árabes están "claramente cooperando con Israel para combatir la influencia de Siria e Irak".

Además, Ghorayeb señaló que existe la posibilidad de que Hezbolá justifique cualquier acción suya como una medida de autodefensa.

"Israel viola el espacio aéreo libanés todos los días, con el pretexto de que se trata de vuelos de reconocimiento, y esto es algo que Hezbolá podría usar cuando lo estime conveniente para cumplir sus objetivos", dijo el analista.

"Marionetas"

El director del Centro Carnegie para el Medio Oriente en Beirut destacó que, en el mundo árabe, Hezbolá tiene la imagen de haber vencido a Israel, por lo que lo respaldarían en cualquier paso que dé contra el estado judío.

"Los árabes se sienten frustrados con sus gobiernos y con la comunidad internacional por la inercia en conseguir un cese el fuego en Gaza", dijo Salem.

"Y las masas ven a Hezbolá, en gran medida, como la única fuerza capaz de derrotar a Israel", añadió.

Los analistas coincidieron en que, por eso, Hezbolá mantendrá su política de ataques verbales contra los gobiernos de Egipto, Arabia Saudita y otros países árabes que el grupo libanés considera "marionetas" de Estados Unidos e Israel.



NOTAS RELACIONADAS
Se reanudan operaciones militares
07 01 09 |  Internacional
La ONU pide cese el fuego
07 01 09 |  Internacional

VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.




 

banner watch listen