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Irak será un modelo para otros pueblos en el mundo oriental
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Estados Unidos abrió su nueva embajada en Bagdad con una ceremonia de inauguración a la que asistió el presidente de Irak.
El complejo es uno de los más grandes y más costosos de los que ha construido Estados Unidos para alojar una de sus sedes diplomáticas y fue abierto en medio de extremas medidas de seguridad.
El pasado 1º de enero, Estados Unidos le traspasó a las fuerzas iraquíes el control de la seguridad en la amurallada Zona Verde de la capital iraquí.
Además le devolvió a Irak el palacio de Saddam Hussein desde donde sus funcionarios estuvieron despachando desde la invasión en 2003.
Un modelo
El nuevo complejo, en el que trabajarán 4.000 empleados, fue construido con un cuidadoso énfasis en la seguridad a cada paso del proceso, dijo la corresponsal de la BBC en Bagdad, Caroline Wyatt.
La ceremonia de apertura estuvo encabezada por el embajador Ryan Crocker. También asistieron el vicesecretario de Estado, John Negroponte, y el presidente de Irak, Jalal Talabani.
Talabani le dio las gracias a Estados Unidos por su ayuda en la construcción de un Irak democrático "que será un modelo para otros pueblos en el mundo occidental", según la agencia Reuters.
La portavoz de embajada de Estados Unidos, Susan Ziadeh, dijo que la nueva sede diplomática refleja la ampliación de las relaciones con Irak, gracias a que mejoraron también las condiciones de seguridad.
"Sus dimensiones reflejan la importancia de la relación bilateral entre Estados Unidos e Irak", dijo Ziadeh. "Refleja también una situación más normal", agregó.
Prioridades
Más de 4.000 personas trabajarán en el complejo.
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Sin embargo, el año comenzó con un baño de sangre en Irak.
Varias bombas estallaron en Bagdad este lunes, dejando al menos tres personas muertas y decenas de heridos.
El peor incidente del año que comienza ocurrió la semana pasada, cuando 40 personas murieron en un ataque suicida con explosivos durante una congregación de peregrinos en el principal santuario chiita de la capital.
El domingo, el embajador Crocker condenó el atentado suicida, así como el ocurrido el 2 de enero durante una reunión de líderes tribales sunitas y chiitas al sur de Bagdad.
El diplomático dijo que estos ataques demuestran que, a pesar de los grandes progresos que se han logrado en materia de seguridad, al-Qaeda sigue siendo una peligrosa amenaza para Irak.
Pero ratificó su confianza en que las fuerzas armadas iraquíes tienen la capacidad de asumir mayores responsabilidades por la seguridad del país.
"Están igual de decididos que nosotros a no permitir que esta necesaria transición nos haga vulnerables. Esa es una de nuestras mayores prioridades", dijo Crocker.
"De manera que tengo la certeza de que seguiremos haciéndolo de forma organizada y cuidadosa, de tal modo que los iraquíes estén sólidamente a cargo, pero a cargo de una sólida situación de seguridad", concluyó.