El presidente francés, Nicolas Sarkozy, comenzó a entonar la despedida del turbulento semestre que su país presidió la Unión Europea con una serie de resultados concretos para exhibir, incluido un pacto que endurece las políticas migratorias del bloque.
En su discurso, Sarkozy abogó por la fortaleza del continente europeo.
"El trabajo fue hecho", dijo Sarkozy ante el Parlamento Europeo este martes en referencia al acuerdo migratorio, una frase que muestra su satisfacción general por el avance de su agenda continental.
Dando rienda suelta a su ritmo frenético, el presidente francés consiguió en estos seis meses acuerdos europeos en otros temas como el cambio climático y un plan de estímulo económico, pese a las urgencias impuestas por el conflicto entre Rusia y Gerorgia y la crisis financiera.
"Cambiar Europa"
Durante su discurso ante el Europarlamento, el último antes de ceder la presidencia de la UE a República Checa, mucho más escéptica de los compromisos europeos, Sarkozy abogó por la fortaleza del continente.
También advirtió que deben hacerse concesiones para alcanzar acuerdos en el bloque de 27 países.
"Intenté cambiar Europa pero Europa me cambió a mí", dijo en alusión a la perspectiva que le dio la presidencia semestral.
Sin embargo, diversos analistas creen que Sarkozy dejó su huella en la UE, no sólo por los compromisos que consiguió sino por su estilo ejecutivo, que devolvió el protagonismo a los Estados sobre la burocracia europea.
En el Europarlamento, la gestión de Sarkozy fue elogiada este martes tanto por el líder conservador Martin Schulz como por el líder socialista Joseph Daul.
Su principal crítico durante la sesión fue el co-presidente de los verdes, Daniel Cohn-Bendit, quien acusó a Sarkozy de minar la importancia de la Comisión Europea presidida por José-Manuel Barroso.
Barómetro
"En términos generales ha sido una buena presidencia", evaluó Jean-Thomas Lesueur, del instituto de análisis europeo Thomas More, en diálogo con BBC Mundo. "No hay fracasos mayores", agregó.
Su instituto ha desarrollado un barómetro para medir el éxito de la presidencia francesa de la UE en función de las metas que se había fijado. El resultado fue de 13,2 sobre 20.
Lesueur consideró que el mayor éxito fue el Pacto Europeo sobre Inmigración y Asilo, impulsado por Sarkozy y acordado por los líderes de la UE en octubre, "el primer resultado obtenido por la presidencia francesa".
"Política de inmigración"
El pacto migratorio promete aumentar los controles fronterizos para regularizaciones masivas de inmigrantes sin papeles.
Esto fue motivo de una trabajosa negociación de Francia con España, que en 2005 regularizó a más de 600.000 sin papeles pero finalmente dio su visto bueno al acuerdo europeo.
Las discusiones sobre políticas migratorias de la UE provocaron varias manifestaciones en París.
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Paralelamente, los países del bloque anunciaron que atraerán inmigrantes calificados en función de las necesidades de cada nación.
Aunque no es un documento que obligue a los países, el pacto estableció por primera vez los principios comunes en materia migratoria.
"Tenemos ahora la base de una política de inmigración común, por unanimidad", se congratuló Sarkozy este martes.
Acuerdos en la hora
El presidente francés también logró la semana pasada, justo en la última cumbre europea presidida por Francia, un acuerdo para reducir 20% las emisiones de gases contaminantes hacia el año 2020.
Sarkozy logró un acuerdo para reducir las emisiones de gases contaminantes hacia el año 2020.
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El bloque aprobó además un plan europeo de US$274.000 millones para estimular la economía y un compromiso de Irlanda de convocar en 2009 a un segundo referendum sobre el Tratado de Lisboa, que busca simplificar el funcionamiento de la UE pero fue rechazado anteriormente por ese país.
Sarkozy logró avances en todas sus prioridades para este semestre, incluida la política agrícola y de defensa europeas, dijo Olivier Louis, experto del Instituto Francés de Relaciones Internacionales.
"Tuvimos resultados, aunque quizás no sean exactamente los que queríamos", comentó en diálogo con BBC Mundo.
Cuestión de estilo
Louis estimó que ese balance ha permitido acallar las críticas que solían escucharse al estilo de Sarkozy, que provocó roces hasta con la canciller alemana Angela Merkel.
"Su estilo es debatible y está claro que a alguna gente no le gusta su activismo", dijo Louis.
"Pero si el resultado es exitoso, todo lo demás se perdona".
Como sea, Sarkozy ya advirtió que piensa seguir activo en cuestiones europeas después del 1º de enero, cuando los checos asuman la presidencia rotativa.
"Nadie puede pensar que sería positivo para Europa que Francia deje su silla vacía ahora sólo porque terminó su presidencia semestral", comentó.