Hubo varios niños heridos en el atentado.
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Una explosión en un restaurante ubicado en el norte de Irak, causó la muerte de por lo menos 50 personas, incluyendo mujeres y niños.
Otras 100 personas resultaron heridas en este popular local kurdo de comidas que se encuentra en una de las carreteras principales que conecta zonas kurdas con la ciudad de Kirkuk.
La tensión en la región suele atribuirse a su particular mezcla de etnias -kurdos, árabes y turcomanos- y ahora se ha sumado el debate sobre cómo deben repartirse los beneficios de las reservas de petróleo.
Los kurdos reclaman el control de Kirkuk -en la que tienen mayoría- pero la ciudad está fuera de su enclave semi-autónomo en el norte del país. Las etnias árabes y turcomanas insisten en que debe ser el gobierno central quien asuma las riendas.
Humphrey Hawksley, corresponsal de la BBC en Irak, comentó que "la tensión es tan alta en esta zona que las elecciones regionales programadas para el año entrante que tendrán lugar en todo el país no se realizarán en Kirkuk".
Además de los conflictos regionales, el norte de Irak se ha visto afectado por la llegada de insurgentes y miembros de al-Qaeda que fueron desterrados de otras partes del país por la acción del ejército estadounidense y las milicias sunitas que a él responden.
Familias y niños
El atentado sucedió cuando el restaurante Abdullah estaba ocupado por familias que hicieron una parada para almorzar durante su viaje de celebración del festival musulmán del Eid.
Las tensiones continúan altas en Kirkuk.
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Según testimonios de testigos, un atacante suicida detonó un cinturón de explosivos en medio del local. Sin embargo, un funcionario del Ministerio del Interior mencionó un coche bomba como la causa de la explosión.
También hubo informes no confirmados que funcionarios kurdos estaban almorzando con líderes árabes en ese momento.
Rezkar Mahmoud, un kurdo de 24 años que estaba comiendo con su padre, esposa e hijos y resultó herido en una pierna, dijo que "el restaurante estaba lleno cuando explotó la bomba. Ésta voló los vidrios y destruyó las paredes".
"No sé dónde están mis hijos o mi padre", agregó.
El año pasado un coche bomba mató 25 personas en una sucursal del mismo restaurante en la propia Kirkuk.