|
Thomas Fessy
BBC, Kinshasa
|
Con anterioridad, Ruanda negó haber brindado ayuda a los rebeldes leales a Nkunda.
|
Ruanda y la República Democrática del Congo han ayudado de forma directa a los rebeldes que combaten en el este congoleño, según señala el borrador de un informe elaborado para la ONU.
A Ruanda se la acusa de entregar ayuda y niños soldados a los rebeldes Tutsi, acusaciones que Ruanda ha negado en el pasado.
El informe también dice que el ejército congoleño colabora con la milicia ruandesa Hutu, las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR).
Si bien la versión final del documento será presentada en los próximos días ante el Comité de Sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU, la BBC tuvo acceso al borrador de este informe elaborado por un equipo de expertos designado por la organización para investigar las presuntas violaciones al embargo de armas en la República Democrática del Congo.
El reporte alega que tanto Ruanda como la República Democrática del Congo utilizaron a los movimientos rebeldes como instrumentos para continuar su lucha de forma encubierta.
El líder rebelde disidente, Laurent Nkunda, afirma estar protegiendo a su comunidad tutsi congoleña de los ataques de los líderes rebeldes hutus de Ruanda, quienes se instalaron en la República Democrática del Congo tras el genocidio en 1994.
No obstante, los críticos señalan que el conflicto tiene su origen en la lucha por el poder y el control de los recursos minerales.
Los enfrentamientos más recientes han provocado el desplazamiento de unas 250.000 personas desde el mes de agosto. Tanto los gobiernos de ambos países como las fuerzas rebeldes han sido acusados de violar, mutilar y matar a miembros de la población civil.
Vínculos directos
El informe preliminar de la ONU sostiene que las autoridades ruandesas le entregaron a las fuerzas del general Nkunda equipos militares, les facilitaron el uso de sus bancos y les permitieron lanzar ataques contra el ejército congoleño desde su territorio.
El informe dice que los rebeldes financiaron la guerra mediante la explotación ilegal de minerales.
|
También -y quizás ésta sea la acusación más grave- el documento sostiene que los oficiales ruandeses llevaron reclutas a la frontera -algunos de ellos niños soldados-, en nombre de los rebeldes.
El reporte dice además que las piezas de artillería y los morteros que le permitieron a las fuerzas del general Nkunda avanzar sobre la ciudad de Goma en octubre provinieron de Ruanda.
Asimismo, los expertos de la ONU recabaron información que sugiere que el ejército congoleño apoyó a las FDLR. Algunos de los cabecillas de estas fuerzas participaron en el genocidio de Ruanda 14 años atrás.
Estas milicias recaudaron millones de dólares para financiar su guerra mediante el comercio ilegal de minerales. El gobierno congoleño ha negado trabajar junto a las FDLR en la explotación de las minas que abundan en la región.
El informe de la ONU nombra a las compañías extranjeras que entraron en acuerdos comerciales con las FDLR y recomienda sanciones contra estas empresas y contra los individuos que menciona en el reporte.
Ahora el Consejo de Seguridad de la ONU deberá decidir si implementa o no las sanciones que sugiere el documento.