El turismo en la Antártica se quintuplicó en los últimos 15 años.
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Un buque de pasajeros con 122 personas a bordo se quedó varado tras chocar con la costa antártica.
El Ushuaia, un buque de bandera panameña, presenta una pérdida de combustible y un "mínimo" rumbo de agua, explicó el almirante Daniel Martín, de la Marina argentina.
El marino le dijo a la televisión local que ninguno de los pasajeros resultó herido y que la embarcación no corría riesgo de hundirse.
Otro barco de pasajeros que se halla en el área está en camino para asistir a quienes se encuentran a bordo y tanto Argentina como Chile anunciaron que enviarán misiones de rescate.
El Ushuaia transportaba 89 pasajeros y 33 tripulantes. Sus nacionalidades aún no han sido divulgadas.
"El objetivo es sacar a los pasajeros tan pronto como sea posible. Y esto es lo que hará el Atlantic Dream, que pronto llegará hasta el sitio del accidente", dijo Martín, en referencia al buque de pasajeros en camino.
Mariano Memolli, titular de la Dirección Nacional del Antártico de Argentina, indicó que el buque se varó en la Bahía Wilhelmina, en la península antártica.
Hielo peligroso
Los viajes de turismo a la Antártica se han quintuplicado en los últimos 15 años.
Durante la temporada 2006-2007, más 37.000 personas visitaron la región, según cifras de la Asociación Internacional de Operadores Turísticos del Antártico (IAATO). La mayoría de ellos arribaron por mar.
La organización ha expresado su preocupación de que algunas embarcaciones no están lo suficientemente reforzadas para navegar en aguas heladas.
Esto incrementa el riesgo de accidentes serios y de pérdidas de combustible si la estructura del barco resulta dañada.
Corresponsales recordaron que, hace un año, el gobierno de Argentina dijo que podría restringir el turismo en la zona de la Antártica luego del hundimiento de un crucero.
En noviembre de 2007, unas 150 personas debieron ser evacuadas en botes cuando el barco en el que viajaban chocó con un témpano cerca de las Islas Shetland del Sur, en el Mar Antártico, y comenzó a hundirse.
El M/S Explorer, de 2.400 toneladas, presentaba un hueco en su casco y terminó hundiéndose.