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Humphrey Hawksley
BBC, Bagdad
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Los atentados aumentan el saldo de muertes que ya estaba creciendo.
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Un atentado doble cerca de la academia de policía de Bagdad mató al menos a 15 personas.
En las últimas semanas la policía y el ejército iraquíes han sido blancos de más ataques tras un período de relativa calma.
Según fuentes policiales, primero un atacante suicida detonó el cinturón de explosivos que llevaba adosado a su cuerpo cerca de la academia, y luego estalló un carro bomba que estaba estacionado a poca distancia.
La segunda explosión en la calle Palestina sucedió apenas unos minutos después de la primera.
En la ciudad de Mosul, al menos otras 14 personas murieron en un ataque suicida con un coche bomba.
Los atentados sucedieron apenas unas horas después de que un general iraquí resultara herido de gravedad cuando una dispositivo fue detonado cuando salía de su domicilio, en un ataque que cobró la vida de su conductor y dos transeúntes e hirió a varias personas.
El general Madhar al-Mawla es una de las figuras claves en la supervisión de la iniciativa conocida como el programa "los hijos de Irak", que ha persuadido a miles de insurgentes sunitas de apoyar al gobierno iraquí.
Caen más civiles
Los atentados suceden cuando las últimas cifras de muertes violentas de civiles, que acaban de ser divulgadas, muestran un incremento en el mes pasado.
En noviembre, 296 civiles fueron víctimas mortales, 58 más que en octubre.
En parte, el incremento se debe a que ha habido más atentados con bomba en Bagdad.
Al mismo tiempo, el número de muertes de personal militar estadounidense sigue bajando, con seis soldados caídos en noviembre, lo que se compara favorablemente con las 29 vidas que se perdieron en las tropas en el mismo mes el año pasado.