El estado de Florida se perfila una vez más como el campo de batalla que podría definir el próximo presidente de los Estados Unidos.
El número de nuevos votantes registrados en Florida podría ser un importante factor.
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Con sus cotizados 27 votos electorales (superados únicamente por California, Nueva York y Texas), Florida se constituye en uno de los premios gordos para cualquier aspirante a la Casa Blanca.
Tradicionalmente el Partido Republicano de McCain ha logrado los mejores resultados. En los últimos 40 años (10 elecciones presidenciales) solamente dos demócratas han ganado el estado.
En 2000, Florida fue escenario de la elección más cerrada de los EE.UU., cuando un tribunal adjudicó, por un diminuto margen, la victoria en este estado -y eventualmente la presidencia- al republicano George W. Bush.
Aunque haya sido considerado un bastión republicano, nada se puede dar por sentado y tanto McCain como Obama, el candidato demócrata, han estado invirtiendo gran parte de su atención y presupuesto de campaña para llegarle al complejo mosaico de grupos e intereses que es el electorado floridano.
Dos Floridas
De manera sencilla se podría decir que el estado se divide políticamente en dos: norte y sur.
Florida ha sido un bastión republicano durante décadas.
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La primera es republicana, dominada por conservadores muy apegados a las tradiciones sureñas de los vecinos Alabama y Georgia.
El sur, sin embargo, es un poco más complejo. Sobresalen las comunidades hispana y judía, que por lo general votan demócrata, pero también hay una gran población de jubilados que tienden a ser conservadores, además del más de un millón de cubanos cuyas simpatías yacen con el Partido Republicano.
El contingente cubano estadounidense, de gran poder político y económico, se ha jactado -con mucha razón - de que es quien decide el resultado electoral en Florida y, por la importancia de este estado, en la nación.
Pero las cosas ya no son iguales.
Hispanos no-cubanos
"Ha habido dos cambios importantísimos en la última década", dijo a BBC Mundo Sergio Bendixen, de la empresa de asesoría y encuestas Bendixen y Asociados.
"Por primera vez en la historia el voto hispano en la Florida va a ser mayoritariamente no-cubano. El electorado viene de México, Centro y Sur América, República Dominicana que, por contraste, favorece a los demócratas", señaló Bendixen.
El otro cambio fundamental radica en la que se espera sea una enorme participación de los afroamericanos.
"En 2004 sólo medio millón de afroamericanos acudieron a las urnas. Ahora se espera que sean más de un millón. Ellos, con el voto hispano no-cubano son una combinación que le podría dar la victoria a Obama", afirmó el encuestador.
Crisis económica
Otro factor que ha entrado en juego en las últimas semanas es la situación económica que ha afectado a todo el país en general y a Florida en particular.
No sólo están las familias preocupadas por los altos costos de vida y por sus empleos, pero la importante industria de la construcción está paralizada y los floridanos ven cómo se devalúan sus propiedades.
Además, los centenares de miles de retirados, que dependen de sus jubilaciones, están a merced de los altibajos del mercado.
La crisis económica ha tenido un profundo impacto en Florida.
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"Al final de cuentas la economía pesa muchísimo, más que cualquier otro tema. Si hay un voto castigo, va a ir en contra del partido de gobierno: el republicano", concluyó Bendixen.
Cuidado con las encuestas
Para Eduardo Gamarra, profesor de la Universidad Internacional de Florida (FIU) y director de la empresa de investigación NewLink Research, hay tantos grupos diferentes que presentan tantas variantes, que las encuestas solas no cuentan toda la historia.
"A pesar de la ventaja en los sondeos para Obama, Florida sigue siendo un estado muy en pugna que no se va a definir de manera contundente hacia uno u otro candidato hasta el mismo 4 de noviembre", opinó el catedrático.
Pone como ejemplo el voto judío, que asiste en grandes números a las urnas y votan demócrata. Este grupo, sin embargo, no se siente del todo cómodo con la política exterior del senador de Illinois en lo que se refiere a Israel.
"Si bien votaron por Gore en 2000 y por Kerry en 2004, podrían no votar demócrata esta vez y entregarle su condado a McCain. Habría una especie de compensación", explica Gamarra.
"La pelea por Florida es casi distrito por distrito y podría ser uno de estos pequeños grupos que podría darle la victoria al ganador", pronostica el profesor de FIU.
El corredor I-4
Muchos de esos grupos, cuyos votos podría fluctuar, se encuentran en el llamado corredor I-4, una zona central de Florida definida por la autopista del mismo nombre que divide el estado entre norte y sur.
El sector incluye las ciudades de Daytona, Orlando y Tampa, entre otros condados relativamente nuevos cuyos habitantes han sido descritos como independientes.
En el pasado, el corredor I-4 se ha inclinado hacia los candidatos republicanos, una tendencia seguida por el gran número de puertorriqueños que viven en el área de Orlando, el grupo hispano dominante.
Pero aquí también ha cambiado el espectro electoral.
José Fernández, presidente del Consejo Demócrata Hispano del condado Orange, que incluye Orlando, dijo a la BBC Mundo que, aunque los hispanos que viven en la región se hayan inclinado por republicanos en el pasado, son definitivamente demócratas y así votarán esta vez.
Las encuestas han empezado a favorecer a Obama.
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"El área de Orange se ha mantenido demócrata. Además la población de hispanos ha crecido geométricamente. Las inscripciones demócratas han superado a las de los republicanos, sobre todo en nuevos votantes", asegura Fernández.
El activista añadió que este indicador los favoreció en las primarias con casi 1,7 millones de hispanos que se registraron y votaron.
Termómetro
Según Fernández, la nueva oleada de votantes latinos contrarrestará la tendencia republicana de los residentes blancos, de clase media, que residen en el corredor I-4.
"Este es el termómetro. Este es el sitio donde se va a decidir una elección que va a ser clave para Florida", expresó.
John McCain no puede darse el lujo de perder Florida. La mayoría de los analistas coinciden en que sería casi imposible para él llegar a la Casa Blanca sin este estado.
Su opción, entonces, es intentar convencer al electorado que Barack Obama no tiene la experiencia para ser presidente, no sería un buen jefe militar del país y que no tiene el patriotismo necesario.
Es un discurso que el candidato republicano ha ido repitiendo. Pero no será una tarea fácil, dijo a BBC Mundo Sergio Bendixen.
"McCain en el tema económico pierde, en el tema de Irak pierde, en el tema del seguro médico pierde, en la educación pierde. La única forma de ganar es convencer a la gente que Obama no está listo para ser presidente".
La otra posibilidad es lo que el encuestador llama el "Efecto Bradley" (por Tom Bradley, un ex alcalde negro de Los Ángeles que no vio su popularidad reflejada en las urnas): que los votantes no están diciendo la verdad en las encuestas porque les da vergüenza decir que no votarían por un candidato de raza negra.