 |
Oremos por que en todas partes crezca el respeto por todas las personas, junto al conocimiento responsable de que sólo mediante la recíproca bienvenida de todos es posible construir un mundo marcado por una justicia auténtica y una paz verdadera
|
El papa Benedicto XVI se sumó a una polémica sobre el racismo en Italia, al pedirles a los cristianos de todo el mundo a oponerse a la intolerancia contra los extranjeros.
Su intervención tuvo lugar pocos días después de que la revista católica de mayor tirada en Italia, Famiglia Cristiana, criticara las políticas del gobierno de Silvio Berlusconi para frenar la inmigración ilegal.
Desde su residencia veraniega en Castel Gandolfo, cerca de Roma, Benedicto XVI se dirigió a peregrinos y turistas y dijo que "en diversos países" -sin nombrarlos, pero claramente también refiriéndose a Italia - hay "nuevas" y "preocupantes" manifestaciones de racismo.
El Papa señaló que aunque estas manifestaciones "con frecuencia están vinculadas a problemas sociales y económicos, jamás pueden justificar el desprecio y la discriminación racial".
Benedicto XVI hizo referencia a un pasaje del Antiguo Testamento sobre el deber de recibir a los extranjeros y pidió orar "por que en todas partes crezca el respeto por todas las personas, junto al conocimiento responsable de que sólo mediante la recíproca bienvenida de todos es posible construir un mundo marcado por una justicia auténtica y una paz verdadera".
"Fascismo"
Un controvertido artículo publicado esta semana en la popular revista católica Famiglia Cristiana -que tiene una tirada de aproximadamente un millón de ejemplares- ha provocado un acalorado debate en Italia.
 |
Esperamos que nunca se hagan realidad las sospechas de que en nuestro país está renaciendo, bajo otras formas, el fascismo
|
El documento critica algunas de las medidas de seguridad tomadas recientemente por el gobierno de derecha de Berlusconi para luchar contra la delincuencia, entre ellas la de tomarles las huellas dactilares a niños gitanos o romaníes.
Muchos italianos consideran que las crecientes actividades delictivas en el país están estrechamente vinculadas a la llegada de miles de inmigrantes cada mes, muchos de ellos traídos por mar por traficantes desde el norte de África.
El artículo calificó de "inútil" la decisión gubernamental de enviar refuerzos militares a las calles para ayudar a la policía a luchar contra la delincuencia.
"Esperamos que nunca se hagan realidad las sospechas de que en nuestro país está renaciendo, bajo otras formas, el fascismo", escribió Famiglia Cristiana.
El gobierno protestó contra el artículo y un portavoz oficial del Vaticano distanció tanto a la Santa Sede como a los obispos italianos de las opiniones expresadas en Famiglia Cristiana, que es propiedad de una congregación católica, Società San Paolo, y cuyo editor es un sacerdote católico, Antonio Sciortino.
Sin embargo, ahora el propio Papa se ha sumado al debate, al aportar sus opiniones sobre la discriminación racial e indicar que éste es un tema que, de ningún modo, sólo tiene que ver con Italia.