El plan de Obama de visitar Cisjordania generó entusiasmo en los palestinos.
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El aspirante demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, aseguró este miércoles al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, que de ser electo presidente de Estados Unidos trabajará desde el primer momento por alcanzar la paz en la región.
Según el negociador palestino Saeb Erekat, Obama se comprometió en su visita a Ramala a "no perder un sólo minuto" en su esfuerzo por resolver el conflicto palestino-israelí y a cumplir un "papel constructivo" en las negociaciones.
"El presidente George W. Bush tardó siete años en involucrarse en este proceso. Ahora este hombre dice que quiere colaborar. Yo creo que es una buena señal", dijo a BBC Mundo Oraib al-Rantawi, analista del Centro al-Quds con sede Jordania.
Al-Rantawi recordó que cuando el actual mandatario asumió, se comprometió a todo lo contrario: "Bush dijo que nunca se implicaría en estas negociaciones como lo había hecho su antecesor, Bill Clinton".
Horas antes de su viaje a Ramala, Barak Obama se entrevistó con el presidente israelí, Shimon Peres, a quien le expresó su deseo de "reafirmar la especial relación entre Estados Unidos e Israel" y le manifestó su "permanente compromiso" con la seguridad de ese país.
El senador demócrata, quien por la mañana mantuvo reuniones con el líder del Partido Laborista, Ehud Barak, y del Likud, Benjamin Netanyahu, visitó por la tarde la localidad israelí de Sderot, blanco de cohetes lanzados desde la Franja de Gaza, y culminará su gira por Medio Oriente cenando con el primer ministro, Ehud Olmert.
Nada nuevo
Obama, cuyas declaraciones en el pasado sobre una Jerusalén completamente israelí causaron enojo en el liderazgo palestino, parece haber "recuperado puntos" dentro de la ANP con su visita de este miércoles a Cisjordania, algo que no hizo su rival, el republicano John McCain, cuando viajó a Israel.
Las declaraciones de Obama de una Jerusalén israelí había causado enojo en los palestinos.
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Pero Rami Khouri, editor del periódico libanés Daily Star, dijo a BBC Mundo que el viaje a Ramala del senador demócrata no debe ser visto como "un episodio sorprendente".
"Existe una regla en Estados Unidos que dice que los estadounidenses sólo pueden hacer lo que los israelíes hacen, y si los israelíes hablan con Mahmoud Abbas está bien que los estadounidenses lo hagan".
"Obama fue muy claro que la seguridad de Israel y la relación entre ese país y Washington está en el centro de su política y no hay duda de cuáles son sus posiciones al respecto", agregó Khouri.
Interrogado sobre "la decepción" de algunos líderes palestinos y árabes con la definición del aspirante demócrata sobre Jerusalén ante un grupo de cabildeo judío el pasado junio, el editor del Daily Star señaló que a veces "la gente en Medio Oriente no entiende completamente cómo funciona la política interna de Estados Unidos".
"Es normal que cualquier candidato vaya a una reunión de AIPAC (Comité de Relaciones Públicas Estadounidense-Israelí, por sus siglas en inglés) y diga lo que él dijo. Todos tienen que hacerlo".
"Reyes y presidentes"
Tanto al-Rantawi como Khouri coincidieron ante los micrófonos de BBC Mundo que el viaje de Obama por Medio Oriente estaba más orientado a la política interna de Estados Unidos que a la región.
"Es parte de la campaña electoral estadounidense. Obama quiere aprender un poco más de la política exterior en estos 'lugares calientes' como son Afganistán, Irak y la zona de conflicto entre palestinos e israelíes", dijo el analista del Centro al-Quds y agregó:
"También es una oportunidad para los líderes de la región para atraer la atención del aspirante demócrata a sus prioridades y a su propia lectura de lo que ocurre en Medio Oriente. Durante años la actual administración ha sido completamente ignorante de la necesidad de estos líderes".
"Esto es básicamente política interna y está diseñado para construir una imagen de un candidato creíble y confiable al momento de lidiar con temas externos, pero yo creo que es bueno que viaje por la región", señaló Khouri.
"Mi única preocupación es que se reunió sólo con presidentes y reyes -no se acercó realmente a la dinámica de estas sociedades- y no se encontró con otros importantes actores como Hamas o Hezbolá", concluyó el editor del diario libanés Daily Star.