El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) acusó este lunes al presidente de Sudán, Omar al Bashir, de cargos de genocidio por crímenes de guerra cometidos en la región sudanesa de Darfur.
Bashir se transforma así en el primer jefe de Estado en ser sindicado como responsable de crímenes de lesa humanidad por el argentino Luis Moreno Ocampo, fiscal de la CPI.
Según Moreno Ocampo, Al Bashir debe ser arrestado y enjuiciado por su supuesta responsabilidad penal por lo que sucede en Darfur.
Lo acusa de genocidio, crímenes contra la humanidad y de guerra.
Al Bashir convocó a una manifestación a su favor este domingo.
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El caso será ahora considerado por los jueces de la corte, quienes -se estima-tomarán varias semanas hasta alcanzar un veredicto.
Sudán no reconoce a la CPI y se ha negado en el pasado a entregar dos funcionarios acusados por Moreno Ocampo: el ministro de Asuntos Humanitarios, Ahmad Harun, y el líder de las milicias árabes, Ali Kushayb.
Este domingo tuvieron lugar en Jartum manifestaciones a favor del mandatario organizadas por el gobierno y el partido oficialista, durante las cuales cientos de manifestantes juraron dar la vida por su líder.
"La CPI no está sólo apuntando contra el presidente del país sino contra la estabilidad de los sudaneses porque el presidente representa toda la nación", dijo el ministro de Justicia sudanés, Abdel Basit Sabderat.
Inquietudes
La acusación de genocida contra Omar al Bashir ha causado inquietud entre los funcionarios de las Naciones Unidas (ONU) que temen posibles represalias contra cascos azules y trabajadores de organizaciones humanitarias desplegados en Darfur.
Los seguidores de al-Bashir apuntaron al fiscal de la CPI, Luis Moreno Ocampo.
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Diplomáticos a cargo de las negociaciones con el gobierno sudanés también han advertido que este giro podría afectar la búsqueda de un acuerdo político entre las autoridades de Sudán y las milicias rebeldes que se alzaron en armas en 2003.
Pero uno de los líderes rebeldes, Abdul Khalil, dijo que "el régimen de Jartum ha cometido un crimen muy grave" y opinó que la CPI estaba haciendo lo correcto.
El fiscal Moreno Ocampo acusó el mes pasado a "todo el aparato del Estado" sudanés de estar detrás de los crímenes cometidos por las milicias árabes contra la población civil negra en Darfur.
La ONU estima que alrededor de 300.000 personas han muerto como resultado del conflicto entre el gobierno y los rebeldes.
La CPI fue creado en 2002 como la primer corte permanente mundial sobre crímenes de guerra; sin embargo, algunos países -como Estados Unidos, China e India- no reconocen su jurisprudencia.