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Jueves, 10 de julio de 2008 - 11:34 GMT
"España ya no es el paraíso"
Gabriela Torres
España

Celestino Corbacho
Por la desaceleración económica, España revisa sus políticas de inmigración.

Europa necesita controlar la entrada de trabajadores de fuera del continente, reiteró este jueves el presidente de turno de la Unión Europea, Nicolas Sarkozy.

El mandatario francés, quien ha señalado el asunto de la inmigración como una de las prioridades de su gestión, declaró que aunque Europa no quiere convertirse en una fortaleza, y no impedirá la entrada de la gente, "no puede recibir a todos los que quieren venir".

El debate sobre la inmigración está más fuerte que nunca en todo el continente.

En España en particular, ante la crisis o desaceleración económica, el gobierno socialista revisa sus políticas de trabajo e inmigración, unidas en un mismo ministerio.

Medidas que promueven el retorno voluntario mientras que se endurecen las barreras de entrada forman parte del plan propuesto por el ministro de Trabajo e Inmigración español, Celestino Corbacho.

Se trata de una política que, según dijo durante una entrevista exclusiva con BBC Mundo, quiere enviar el mensaje de que España dejó de ser la tierra prometida.


¿Es España un buen país para emigrar? ¿Se necesita inmigración en España?

Un inmigrante que se queda sin empleo tiene de entrada las mismas condiciones que tiene un español

Se necesitan inmigrantes en España, pero no universalmente. Es decir, España puede necesitar médicos, puede necesitar enfermeras, puede necesitar determinadas especialidades.

Lo que hoy es complicado es que una persona venga a España y pueda encontrar una amplia oferta de trabajo aquí.

Se habla de "flujos migratorios", de "avalanchas"... términos que suenen más a líquidos o fenómenos climatológicos que a personas. ¿No le parece que la inmigración está deshumanizada?

Yo creo que la inmigración tiene un origen fundamentalmente económico, porque si no estaríamos hablando de movilidad. Es decir, la gente emigra porque no alcanza a ver un futuro inmediato, y eso es lo que lleva a una persona a tomar una decisión a veces hasta en contra de su voluntad.

La política de retorno es un poco para paliar las cifras de paro, de desempleo, que en España va en aumento. Sin embargo, sorprende ver la cantidad de oficios y profesiones que se necesitan en este país y que necesitan cubrirlos con extranjeros.

El decreto de retorno hay que verlo como una oportunidad más, pero no como una obligación. Un inmigrante que se queda sin empleo tiene de entrada las mismas condiciones que tiene un español.

Pero si todas las opciones le fallan ¿qué hace? ¿Se queda aquí sin ninguna opción más? Pues mire usted, le decimos que tiene una opción, que no tienen los españoles: usted puede acumular y cobrar de una sola vez su desempleo (y regresar a su país de origen).

Sin embargo, tanto el informe sobre finanzas públicas de la Unión como el Banco de España, hablan de la importancia de la inmigración para reactivar la economía, ¿no sería la mejor arma para combatir la inmigración ilegal derribar las barreras burocráticas para la regularización del extranjero?

Si el informe del Banco de España dice eso, taxativamente ya le digo al presidente del Banco de España que no estoy de acuerdo con él. No podemos minusvalidar al 90% de los españoles. Nosotros también hemos construido este país.

Lo que sí ocurre es que en una situación como la actual, el inmigrante va a moverse más rápido, porque su necesidad es mayor. Puede ser que en esta situación muchos inmigrantes en paro sean los primeros que acaben colocándose en los pocos o muchos puestos de trabajo que se oferten.

Otra de las políticas que usted quiere modificar es la de reagrupación familiar. Entre otras cosas, usted ha dicho que los hijos del extranjero que consiga un contrato de trabajo, lo hagan a principio de curso escolar. ¿Este tipo de medidas no representan más trabas para la persona que quiere y ha encontrado una oportunidad en España?

Si cada persona que viene aquí puede ejercer el derecho a la reagrupación de siete u ocho personas, estamos desnaturalizando el principio básico por lo cual la inmigración tiene sentido, que es ligarla al mercado de trabajo

Si el hijo o la hija está en edad escolar, el padre y la madre ¿a qué deben de aspirar? A que su hijo o su hija tengan buenos estudios y no fracasen. Una escuela abierta durante 300 días al año, recibiendo permanentemente a personas que llegan al curso cuando faltan dos meses para que acabe, están más cerca del fracaso que del éxito.

Paralelamente a eso, lo que también he dicho es que actualmente cuando se reagrupa a un chico o una chica de 16 o 17 años, que ya no está en edad escolar, no lleva incorporado el permiso de trabajo y eso es una contradicción. La reagrupación de estos chicos debe llevar implícito el derecho al trabajo.

Sin embargo, se reagrupa a la pareja y ésta no tiene permiso para trabajar. Un asunto respecto al cual usted se ha expresado en contra.

Seguramente yo sería partidario que ese concepto no quedara en la ley sino en un posible reglamento. Todo depende de la coyuntura. Dentro de dos años, seguramente, mi respuesta será otra.

En esta coyuntura actual, ¿usted endurece las leyes de reagrupación familiar para propiciar el regreso voluntario?

No. Lo hago porque si no el sistema no aguantará. Si cada persona que viene aquí puede ejercer el derecho a la reagrupación de siete u ocho personas, estamos desnaturalizando el principio básico por el cual la inmigración tiene sentido, que es ligarla al mercado de trabajo.

Otra de las políticas polémicas no sólo en España sino en Europa es la política de retorno involuntario y el período de estancia en los centros de internamiento. En España el tiempo máximo es de 40 días, pero existe la intención de aumentarlo a 60, ¿Se justifica privar de la libertad a personas que no han cometido un delito, que sólo tienen una irregularidad administrativa?

La directiva de retorno en Europa tiene tres cosas: una que yo creo que es positiva es que por primera vez en la Unión Europea hay una directiva que obliga a todos los países a tener un tiempo máximo. Quiero recordar que hay nueve países que no tenían tiempo, y tener tiempo es peor que no tenerlo.

La segunda consideración es que yo creo que es discutible que tengan que ser 18 meses. Posiblemente es mucho tiempo.

La tercera consideración es que España es un país que tiene un tiempo máximo de 40 días. El ministro del Interior ha manifestado aumentarlo a 60 días, pero con todas las garantías de los derechos humanos a la persona que entra ilegalmente en este país.

¿Usted ha visitado estos centros de internamiento?

España ya no es el paraíso. España está en este momento en una situación de dificultades económicas importante

Yo no he visitado los centros de internamiento, pero yo te tengo que recordar que en este país, cuando una persona entra y se empadrona, tiene derecho a la sanidad y tiene derecho a la educación.

Dicho esto, nosotros no queremos inmigración ilegal.

Cuando una persona cumple el plazo de estancia en los centros de internamiento, queda en libertad, pero lo hace en una especie de limbo legal que lo condena a la economía sumergida. ¿No se debería propiciar leyes para que estas personas logren regularizarse y combatir así el empleo ilegal?

Tu reflexión es muy correcta, pero no es posible. Porque entonces todo el mundo tomaría un avión y vendría. Los países incluso desarrollados tienen la capacidad que tienen.

Si quieres una inmigración regular y legal, la primera exigencia tiene que ser que vengan con un contrato de trabajo. Si usted no lo hace así, usted es una persona que ha entrado irregularmente a este país y el país tiene que actuar.

Yo entiendo lo que quieres decir desde el punto de vista humano. Pero desde el punto de vista de gobernar a un país, eso no es posible. No lo puede hacer España ni Europa.

Con estas políticas de retorno voluntario e involuntario, ¿España quiere dar un mensaje de que no es el país prometido de acogida?

España ya no es el paraíso. España está en este momento en una situación de dificultades económicas importante. En este momento, muchísima gente está perdiendo el empleo y los primeros que están haciéndolo son los inmigrantes.

El porcentaje de paro en inmigrantes está en el 15%, mientras que la tasa global de paro está en el 9,8%. Pero esto no quiere decir que vayamos a estar así permanentemente.

Por lo tanto, lo que yo le diría a una persona de otro país es que no es el mejor momento para emigrar a España, pero no descartes ir a España.

Latinoamérica ha calificado de "xenófobas" estas políticas de retorno involuntario y recuerda la ayuda que brindaron a millones de europeos que en el pasado huyeron de Europa en busca de una mejor calidad de vida. ¿Cabe la comparación?

El debate es que primero se agrupe a la mujer o su marido y a sus hijos. Ése es el núcleo familiar

Yo creo que evidentemente quizás en Europa se han hecho algunas políticas de algunos países que por deferencia no voy a citar, pero que han hecho unos discursos muy tremendistas y muy poniendo el acento en criminalizar al diferente por ser diferente.

Entiendo perfectamente que un gobierno en Latinoamérica, que un latinoamericano, si escucha eso de un europeo, pues, se sienta ofendido. Pero ni en España o Europa, hay un intento de criminalizar la inmigración y España mucho menos. Nosotros no emularemos las políticas de dureza que a veces se desprenden de otros discursos europeos.

El debate de la inmigración está ligado con la integración. ¿Es la integración el principal problema de la inmigración?

Sí. Lógicamente yo creo que hemos hablado mucho de directivas, del control, de la legalidad. Todo eso es necesario. Pero luego no debemos olvidar que el gran reto que tenemos es el tema de la cohesión social, integración y convivencia.

Más allá del permiso de residencia y de trabajo, ¿qué diferencia a un inmigrante comunitario de uno que no lo es? ¿Se integra mejor un inglés o un alemán que, por ejemplo, un boliviano?

No. Lo que pasa es que quizás dentro de la Unión Europea las migraciones no han tenido el carácter tan cuantitativo como lo ha tenido la extracomunitaria.

¿Alcanzar la igualdad de los derechos de los extranjeros y del español es la mejor política para la integración?

Sí, claro. Una vez que la persona ha constituido una base de sus derechos, comparte y tiene unas obligaciones y derechos de cualquier ciudadano. Actualmente creo que ahí hay un déficit que es que esa persona, cuando llegan las elecciones municipales, no puede ejercer su derecho de voto.

Endureciendo las políticas para la reagrupación familiar, restringiendo la unión de los inmigrantes con sus ascendientes, ¿le parece que propicia la integración?

En la vida no todo es blanco o negro. Yo no estoy de acuerdo que se pueda reagrupar al año de estar aquí a la mujer a los hijos, a los padres, a los suegros y que a los cuatro días, además, el padre y los suegros tengan derecho de agrupar a otra gente. No estoy de acuerdo en eso, porque el sistema no lo aguanta.

El debate es que primero se agrupe a la mujer o su marido y a sus hijos. Ése es el núcleo familiar. Una vez que usted tenga ese núcleo reagrupado, cuando haya pasado un tiempo razonable y que haya constituido unas bases sólidas de esa familia, entonces a lo mejor puede volver a generar otro derecho de reagrupación de los padres y de sus suegros.

Es un buen país para emigrar cuando en España económicamente supere la situación actual que tiene

Si la pareja de un extranjero no puede trabajar, ¿cree que se sentirá integrado con la sociedad de acogida?

¡Suponiendo que el trabajo exista!

En el sitio del Ministerio de Inmigración y Trabajo hay 72 páginas de puestos entre oficios y profesiones que requieren ser ocupados por extranjeros.

De acuerdo. Si reagrupas a sus hijos en edad no escolar, tiene que llevar incorporado en la reagrupación el permiso de trabajo. Creo que es un avance considerable.

Hay que discutir si también el cónyuge que se reagrupa lleve el permiso de trabajo. Es un tema que hay que discutirlo. Esto tiene sus pros y sus contras.

¿Es España un país para emigrar en términos de integración?

Es un buen país para emigrar cuando España económicamente supere la situación actual que tiene.

España es un buen país para la cohesión social, España es un buen país para la integración y España es un buen país para la convivencia.

Lo que no es España en este momento -y desgraciadamente- es un buen país para encontrar trabajo.



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