Irán realizó una nueva prueba de su misil balístico Shahab-3, en un momento de creciente tensión con Israel.
Se cree que los misiles balísticos Shahab-3 pueden alcanzar el territorio israelí.
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Los recientes informes sobre un posible ataque militar israelí contra instalaciones nucleares iraníes han causado gran ansiedad en Irán, donde los ciudadanos temen la inminencia de una guerra.
En este marco, la intención de las autoridades al realizar las pruebas, es la de darle tranquilidad y seguridad al público de que el país será defendido contra un ataque extranjero.
La otra intención es recordarle a Israel, y al mundo en general, que Irán tiene la capacidad de responder si llegara a ser atacado, ya que el Shahab-3 puede alcanzar el territorio israelí.
Como señala el analista de asuntos iraníes de la BBC, Sadeq Saba, al gobierno del presidente Mahmoud Ahmadinejad no le gusta que otros países crean que Irán se siente acobardado por amenazas extranjeras.
Antes de realizar la prueba, los iraníes estaban enojados porque ninguna potencia importante condenó un reciente ejercicio militar israelí, que fue considerado como un ensayo de un ataque contra Irán.
Expectativa en Israel
Por su parte, el especialista en temas diplomáticos de la BBC, Jonathan Marcus, destacó que ningún país sigue tan de cerca el desarrollo del arsenal de misiles de Irán como Israel.
Irán ha indicado que sólo utilizaría los misiles si es atacado.
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Para los europeos, un misil iraní es todavía una posibilidad, mientras que para Israel ya constituye una amenaza.
A medida que la crisis cobra fuerza a causa del programa nuclear iraní, en Israel se debate con más intensidad la capacidad de Irán de responder a cualquier ataque.
De hecho el Shahab-3, con una capacidad de alcance de 2.000 kilómetros, podría hacer blanco en la densamente poblada ciudad de Tel Aviv, en la que habita el 70% de la población israelí.
El sistema Shahab-3 utiliza tecnología norcoreana y aunque el éxito de las pruebas iraníes ha sido desigual, no se puede descartar la eficacia del misil.
Fortaleza
Sin embargo, los expertos militares israelíes consideran que con sus sistemas de defensa pueden contrarrestar cualquier amenaza iraní.
Más de 100 aviones F15 y F16 israelíes participaron en una maniobra en junio de 2008.
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Israel es el único país en el mundo que tiene un sistema moderno, completamente operativo, de misil antibalístico.
Éste se basa en los sofisticados radares e interceptores Arrow, fabricados conjuntamente por la industria aeronáutica israelí y la compañía estadounidense Boeing.
Además, cuenta con el refuerzo de misiles de defensa aérea Patriot, suministrados por Estados Unidos.
En 2005 el sistema israelí se puso a prueba contra una amenaza simulada del Shahab y, aparentemente, el resultado fue exitoso.
Sin embargo, en un ataque real todo depende de cuántos misiles se disparen y del comportamiento de éstos en el aire.
Éste es apenas uno de los factores que los planificadores estratégicos de Israel tienen que considerar, mientras que evalúan sus opciones con respecto a Irán.
Capacidad
En 2004, ya el gobierno de Teherán afirmaba que tenía un misil capaz de volar 2.000 kilómetros y, por eso, nadie duda de que en la actualidad Irán tenga misiles capaces de alcanzar a Israel.
Casi seguramente EE.UU. ayudaría a Israel en caso de un ataque iraní.
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De hecho, el año pasado Irán dijo que tenía emplazados 600 misiles, listos para ser disparados contra Israel y contra las bases de Estados Unidos en Irak.
A pesar de que es imposible verificar semejantes cifras, se sabe que Irán cuenta con uno de los mayores inventarios de misiles en Medio Oriente.
En términos generales, es obvio que Irán no puede compararse militarmente a Israel, y menos si Israel es apoyado por Estados Unidos, como se esperaría en caso de cualquier confrontación.
Pero Irán sí podría infligir graves daños. Los misiles iraníes podrían atravesar las defensas israelíes, y Teherán podría causar problemas en la navegación en el Golfo Pérsico.
También se discute mucho el potencial que tiene Irán de complicarle la vida a EE.UU. en Irak, y de darle rienda suelta a su aliado Hezbolá, en caso de un ataque israelí.
Esto no quiere decir que Irán no tema ser atacado y que en Teherán algunos no estén preocupados por que un ataque militar pueda desestabilizar al gobierno.
En otras palabras, las consecuencias de cualquier conflicto militar no son completamente predecibles para ninguna de las partes.