Afiches como éste vienen reclamando la liberación de Goldwasser y Eldad Regev.
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Malka (Miki) Goldwasser sigue esperando. Hace algo más de medio año Hezbolá secuestró a uno de sus tres hijos, Ehud (Udi), cuando patrullaba la frontera israelo-libanesa en el marco del servicio de reserva que estaba por terminar.
Con él fue secuestrado también Eldad Regev. Ocho soldados murieron.
Desde entonces, no se ha recibido de ellos ninguna señal de vida. Hezbolá rehusó entregar a los soldados cartas escritas por sus familiares y prohibió a la Cruz Roja visitarlos.
Ni siquiera confirmó si están vivos o muertos, aunque el informe oficial de Israel, basado en los elementos hallados en el sitio del ataque, sostiene que quedaron mal heridos, pero con vida.
Miki se aferra a esta afirmación. Las dudas que le carcomen. Al menos ante las cámaras y los micrófonos, no se refieren al reencuentro, sea cuando sea, con Udi, sino al futuro de la región. Así lo planteó en conversación con la BBC.
¿El secuestro de su hijo influyó en su visión sobre la paz y la guerra en esta zona, la hizo más moderada o más extremista que antes?
La verdad es que nunca fui militante. Siempre preferí que hubiera paz, especialmente con el Líbano. Ante todo, porque yo vivo sobre la frontera, en Naharia, pero también porque el pueblo libanés me parece mucho más moderado que otros de nuestros vecinos. Pero la verdad es que hoy en día estoy bastante confundida.
¿Confundida respecto a si la mejor opción es la paz?
No, está claro que prefiero la paz. Basta ya, estoy cansada. Yo nací aquí y vivo siempre bajo el fuego o la sombra de la guerra. No se puede vivir así.
Pero el problema es que nunca hemos logrado llegar a la paz, aunque creo que siempre la buscamos. Hoy en día, como ciudadana israelí, estoy muy confundida.
¿Ahora no tiene certeza de que la paz sea posible?
De lo que no estoy segura es si la otra parte desea la paz. Mejor dicho, creo que el pueblo sí quiere la paz. Estoy segura de que al igual que nosotros, la gente del pueblo quisiera dedicarse a sus cosas, a la agricultura, al comercio, vivir bien. El problema son los políticos.
Los conflictos existen en varios frentes. ¿Ve alguna diferencia entre el problema con Líbano y con los palestinos?
Creo que con Líbano podríamos llegar mucho más rápido a una solución. Pero te lo comento como ciudadana común y corriente, que nunca estudió nada de asuntos de Estado.
Creo que con Líbano sería más fácil lograr el diálogo que con los palestinos, porque ellos están muy divididos, en distintas facciones.
Entre los palestinos la situación es más compleja, mientras que en Líbano todo es más organizado.
¿Sus dudas se deben al secuestro de su hijo?
No. Las dudas existían ya antes.
¿Cree que hay que aplicar mano dura contra Hezbolá?
Lamentablemente, el propio Nasralá dijo que si hubiera sabido que nuestra reacción sería tal cual fue, no habría llevado a cabo el secuestro. O sea que eso muestra que quizás la fuerza funciona más con él, que habría temido más fuerza.
Nosotros preferimos el diálogo. Pero ellos ni siquiera respetan la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que exige la devolución de nuestros hijos.
O sea que quizás sobre Hezbolá funciona más la fuerza que el diálogo. Y es una pena, porque como líder de un movimiento que pretende también ser político, tendría que comprender que no todo se debe o puede conseguir por la fuerza.
Otra guerra no sería solución alguna.
Tiempos más felices: Ehud y su esposa.
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La pregunta es si uno quiere nuevamente entrar en una guerra, que mueran padres, que mueran niños, que mueran civiles.
¿Esa es la solución que busca? ¿Eso es lo que quiere que mostremos que podemos hacer para recuperar a nuestros hijos? Mejor negociar, sin prolongarlo tanto tiempo.
¿Quisiera que también en el otro lado pensaran así?
Mira, yo leí un artículo en el Haaretz en el que citan al hermano de Samir Kuntar (un palestino encarcelado en Israel y condenado a cadena perpetua, por haber perpetrado un atentado en el que mató a un hombre y sus dos hijos en Naharia en los años 70. Hezbolá exige su liberación).
Él dice: "Estamos acostumbrados a esperar mucho tiempo". ¿Acaso esa es la solución? ¿No le cambia nada ver a su hermano después de 23 años de prisión?
Yo no sé si la madre de Samir todavía está viva, pero quizás antes de morir quiera verlo de nuevo. Pero parece que el enfoque básico sobre la vida, del otro lado, es diferente al nuestro.
¿Qué le parece que su hijo esté pasando por esta situación?
Udi es un niño de tanta riqueza interior que estoy segura que todo el tiempo tendrá algo en qué pensar, en qué soñar y con quién soñar. Estoy segura que su entereza emocional es fuerte y que lidia bien con esto.
¿Hay líneas rojas respecto a lo que Israel debe estar dispuesto a dar a cambio de Udi y Eldad?
Como madre, para mí ningún precio es exagerado. Quiero que me devuelvan a mi hijo. Salió de la reserva en misión por el Estado. Fue secuestrado del territorio israelí, por fallas del Estado. A mi no me importa el precio. Quiero a mi hijo de vuelta en casa.
Supongamos que Udi pudiera leer esta entrevista...
Quería estudiar español justamente. Ya se había comprado casettes...
Madre y esposa se mantienen unidas en la esperanza.
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Pues ¿qué mensaje le quisiera transmitir?
Estoy esperándote ansiosa. Quiero que estés en casa. Quiero abrazarte y besarte y luego entregarte a tu esposa. Quiero volver a la vida normal que teníamos, esa vida tan sencilla y querida que vivíamos.
Los familiares de los secuestrados despliegan esfuerzos a nivel internacional para presionar a Hezbolá a liberar a sus hijos. ¿Ha tratado de llegar también a la opinión pública libanesa?
Recientemente formulé un llamado a madres libanesas a que se hagan oír, para que ellas puedan recibir de vuelta a sus hijos que están presos en Israel. Y gente que lee la prensa árabe me ha dicho que mi llamado fue publicado.
¿Qué comparación hace usted entre esos libaneses presos en Israel y el secuestro de Udi y Eldad?
No es lo mismo, en absoluto. Nuestros hijos fueron secuestrados de territorio israelí mientras que los otros fueron capturados durante ataques contra Israel. Pero no sé cuántos hay aquí. Supongo que también fueron tomados prisioneros durante la guerra.
Recientemente vimos a dos a los que se permitió dirigirse a sus padres a través de la televisión. Espero que del otro lado, las madres de los presos junten fuerzas, griten.
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Quizás juntos despertaremos a los políticos, que están más concentrados en cuidar sus sillas y en sus guerras, que en la liberación de los hijos, tanto allí como acá
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Quizás juntos despertaremos a los políticos, que están más concentrados en cuidar sus sillas y en sus guerras, que en la liberación de los hijos, tanto allí como acá .
Quizás podamos hacer algo que acerque los corazones y lleguemos a la conclusión de que sería mucho lograr la paz y vivir en paz en esta región.