Un incendio en un centro de reclusión de extranjeros sin papeles desató una polémica en Francia, cuando el país quiere busca convertir la lucha contra la inmigración indocumentada en una prioridad de la Unión Europea.
 |
Aquí no hay derechos humanos
|
Grupos políticos y organizaciones no gubernamentales acusaron al gobierno de ser responsable por la situación, que derivó en la quema del centro de retención administrativa de Vincennes, en el este París.
No hubo muertos, pero el fuego que comenzó el domingo causó una decena de heridos leves y destruyó el lugar, el mayor local francés de reclusión de sin papeles, con 249 internados, 31 menos que la capacidad límite.
El hecho ocurre pocos días después que el Parlamento Europeo aprobara una directiva sobre los inmigrantes clandestinos que permite detener hasta 18 meses a los extranjeros sin papeles antes de ser deportados.
Varios países latinoamericanos han protestado por la nueva norma.
El presidente francés, Nicolás Sarkozy, se apresta a asumir el 1º de julio la presidencia rotativa de la Unión Europea (UE) con la idea de priorizar la lucha contra la inmigración ilegal en el continente.
"No hay derechos"
Contactados por BBC Mundo, algunos de los retenidos en París, trasladados a centros similares en otras partes de Francia, dijeron que antes del incendio hubo enfrentamientos violentos entre policías y sin papeles.
 |
DIRECTIVA EUROPEA: SU OPINIÓN
|
"Había muchos problemas con la Policía adentro porque un hombre de Túnez murió", dijo uno de los trasladados a la localidad Rouen, que pidió el anonimato.
En la tarde del sábado, un hombre de origen tunecino falleció en el centro de retención parisino debido a una crisis cardíaca.
Los extranjeros llevados a centros de este tipo, en su mayoría de origen africano, deben aguardar una decisión judicial sobre su eventual extradición. La ley francesa permite retenerlos como máximo 32 días.
En los últimos meses el centro de Vincennes ha estado a menudo en la agenda informativa debido a huelgas de hambre e incidentes de los inmigrantes con la policía.
"Aquí no hay derechos humanos", dijo otro de los retenidos, que fue transferido a Nimes.
La Policía aseguró que el inciendio fue intencional.
Reproches cruzados
El hecho ocurre cuando en Francia crecen las expulsiones de inmigrantes sin papeles, con un aumento de 80 por ciento en los cinco primeros meses del año respecto al mismo período de 2007, según cifras oficiales.
El Partido Socialista, principal partido opositor francés, afirmó que el incendio en París fue "el resultado de una política que consiste en hacer cifras".
"No podemos tratar a los inmigrantes (...) en condiciones inhumanas", declaró el diputado socialista Pierre Moscovici. El legislador advirtió sobre el riesgo de una "multiplicación" de estos hechos.
En cambio, a través de un portavoz, la UMP del presidente Sarkozy acusó a la organización Red Educación sin Fronteras (RESF) de provocar el incidente al organizar una protesta fuera del centro de retención en París.
En respuesta, RESF acusó a Sarkozy y a su ministro de Inmigración, Brice Hortefeux, de practicar una política que condena a los sin papeles "a la desesperación completa cuando están internados".