Fotos aéreas antes y después del bombardeo israelí a la presunta instalación nuclear ocurrido en septiembre 2007.
La misión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que se encuentra esta semana visitando Siria tiene como difícil objetivo desentrañar el misterio entorno a uno de los incidentes internacionales más enigmáticos de los últimos años: el bombardeo de una supuesta instalación nuclear siria por parte de Israel.
Lo poco que se sabe es que Israel y Estados Unidos creían que en el complejo militar, situado en una orilla del río Éufrates, en el este de Siria, se estaba desarrollando un programa nuclear no declarado con la ayuda de Corea del Norte.
Por eso, en septiembre del año pasado, Israel envió una misión secreta que incursionó en el espacio aéreo sirio y bombardeó las instalaciones.
El supuesto sitio niclear estaría en el desierto sirio, en el este del país.
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Tras el incidente, Siria, enfurecida, afirmó que el edificio bombardeado no era más que una instalación militar en desuso.
Desde entonces, el incidente está rodeado de versiones contradictorias, acusaciones cruzadas y secretos.
Según corresponsales de la BBC en la región, el gobierno israelí ni siquiera ha confirmado haber bombardeado el sitio.
En abril, EE.UU. publicó por primera vez imágenes del sitio atacado, que mostraban que Siria había demolido lo que quedaba de los edificios.
Dudas
Pero nada quedó muy claro. ¿Está Siria desarrollando un programa nuclear? ¿Por qué EE.UU. e Israel parecen estar tan seguros de que así es? ¿Está Siria realmente recibiendo la ayuda de Corea del Norte?
La misión de la OIEA que visita Siria viajará hasta el lugar del incidente para examinar lo que queda de la instalación y tratar de determinar qué ocurría en esa remota base.
En abril la CIA difundió imágenes de la supuesta base nuclear siria.
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Pero como afirma el corresponsal de la BBC en Medio Oriente, Jim Muir, desde antes del viaje la misma OIEA estaba minimizando las posibilidades que se pueda encontrar algo, y su director, Mohammed El Baradei, dijo que no cree que Siria realmente tenga la capacidad para desarrollar un programa nuclear propio.
Esto contrasta con lo que afirman fuentes de inteligencia estadounidenses e israelíes: según ellos, fotografías del interior de la planta demuestran la similitud entre ésta y las plantas de desarrollo nuclear que tiene Corea del Norte, que supuestamente desmantelará como parte del acuerdo alcanzado con la comunidad internacional tras años de negociaciones.
El gobierno de EE.UU. ha dicho estar "convencido" de que Corea del Norte ayudó a Siria en este supuesto programa nuclear.
En un extenso artículo sobre el tema publicado en la revista New Yorker en febrero, el periodista Seymour Hersh afirmó que varias fuentes sirias habían admitido que, en esa base militar, sí había varios ciudadanos de Corea del Norte.
Sin embargo, afirma Hersh en su artículo, estos ciudadanos estaban trabajando como obreros de la construcción y no tenían nada que ver con un programa nuclear que -según insiste Siria- no existe.
Usos
Siria no tomó ninguna represalia militar contra Israel.
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El uso real de la base varía según la fuente consultada por Hersh: algunos funcionarios del gobierno de Siria dicen que se estaba construyendo una fábrica de armas químicas y otros, que sería una fábrica de misiles de baja tecnología.
Ninguno habla de una instalación nuclear.
Sin embargo, lo más interesante que sugiere Hersh es que la presencia de esos ciudadanos norcoreanos en la base fue un factor determinante en la reacción silenciosa y medida del gobierno sirio al ataque.
Siria sólo criticó el ataque de Israel, no tomó ninguna medida de represalia y tampoco invitó a los inspectores de la OIEA a que visitaran la zona para que confirmaran lo que ellos decían: que esa era una simple base militar y no un sitio nuclear.
Según Hersh, ello se debió al temor sirio a que se descubra que allí si había presencia de ciudadanos norcoreanos, algo que muchos asociarían con un posible programa nuclear.
El incidente, según el experto en asuntos internacionales de la BBC, Paul Reynolds, también ha generado aún más tensión entra la OIEA y EE.UU.
Según Washington, el supuesto reactor es parecido a los reactores de Corea del Norte.
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Reynolds afirma que la organización -que depende de la ONU- está furiosa porque ni Israel ni EE.UU. la consultaron antes del ataque; la explicación de esto, dice el corresponsal, es que EE.UU. desconfía de la capacidad de la OIEA para hacer respetar el Tratado de No Proliferación Nuclear.
Pero la OIEA está decidida a intentar poner fin a las dudas: buscarán los planos arquitectónicos del edificio, revisarán los escombros y también -quizás sin éxito- pedirán al gobierno sirio visitar otras instalaciones.
De todas maneras, para enterarse de eso habrá que esperar. Aunque los inspectores regresarán a Viena -sede de la OIEA- este martes, pasarán un tiempo hasta que los resultados se hagan públicos.