Escoltado por hombres armados, un equipo de la BBC viajó durante días por la región tribal de Waziristán, en Pakistán.
Hace algunas semanas, los periodistas se reunieron con un líder talibán, Baitullah Mehsud, quien aseguró que "con la ayuda de Alá, seguirá la lucha contra los infieles en Afganistán".
La zona fronteriza, tradicionalmente de organización tribal, muestra signos de tensión creciente, que se han recrudecido con la presencia de la insurgencia del Talibán.
Para fines administrativos Waziristán está dividida en dos regiones: Waziristán del Norte y Waziristán del Sur.
Ambas tienen una larga tradición de autonomía y están controladas por caudillos tribales de marcado conservadurismo religioso.
Las dos regiones han sido escenario de frecuentes ataques contra el ejército paquistaní, desde la operación militar lanzada contra la Mezquita Roja de Islamabad en julio del año pasado.
Vínculos afganos
La historia de Waziristán del Sur está intrínsecamente vinculada con Afganistán.
La región está habitada principalmente por pastunes, el grupo étnico conservador de mayor tamaño que conforma la mayoría en Afganistán y dominan la Provincia de Frontera Noroeste en Pakistán y Balochistán.
Las dos tribus pastu más grandes en Waziristán del Sur son los wazir y los mahsud.
Los wazir viven a ambos lados de la línea Durand, que hace de frontera entre Afganistán y Pakistán.
Mucho de estos dirigentes tribales participaron en la yihad (guerra santa) respaldada por Estados Unidos contra la ocupación Soviética en Afganistán.
Luego, muchos lucharon junto a los combatientes del Talibán contra la Alianza del Norte y EE.UU. en 2001.
Recientemente ha aumentado en la región los enfrentamientos entre fuerzas lideradas por EE.UU. y milicias partidarias del Talibán.
A comienzos de año, Abu Laith Al-Libi, uno de los más altos dirigentes de la red al-Qaeda en Afganistán, resultó muerto en Waziristán del Norte por un ataque con un misil lanzado desde un avión estadounidense no tripulado.