OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Miércoles, 21 de mayo de 2008 - 14:41 GMT
Aplauden a Clinton por persistir
Kevin Connolly
BBC, Louisville, Kentucky

Hillary Clinton
Hillary Clinton ha advertido que luchará hasta el final.

Sólo queda un puñado de personas en Estados Unidos que creen que Hillary Clinton va a ganar la nominación presidencial del Partido Demócrata.

Y, el martes por la noche, a veces daba la impresión de que todas estaban concentradas en el salón de bailes del centro de Louisville donde los partidarios de Clinton celebraban su victoria en Kentucky.

En este estado -famoso por sus buenos whiskys, sus caballos de carreras y sus pollos fritos- la gente sabe cómo celebrar y, aunque no se trataba de una gran multitud, estaban radiantes y listos para responder a la extraordinaria capacidad de la candidata para sacar energía de la adversidad.

La senadora Clinton estaba bastante relajada.

Varias de las personas con las que hablé en el salón de baile están convencidas de que Clinton se desempeña mejor ahora que está a la defensiva, como si se sintiera más cómoda nadando contra la corriente.

 ¿Quién va a ganar?

Cambio de actitud

Ésta fue una de sus mejores actuaciones. Se rió cuando la multitud respondió a su solicitud de corear con ella la dirección de su sitio web, hillaryclinton.com, para recaudar fondos por internet.

Barack Obama
Hasta ahora Obama ha ganado más delegados en las primarias.

Incluso se las arregló para hacer un chiste cuando dijo que apoyará a quien el Partido Demócrata nomine para la candidatura presidencial, "sea quien sea... ella".

También había algo diferente en cuanto a la atmósfera en el público.

Los partidarios de Clinton la admiraban cuando, al principio de la contienda, parecía seguro que iba a ser la ganadora.

Además, siempre estaban apasionadamente convencidos de ella que tenía el historial ideal para la presidencia.

Pero ahora que prácticamente todos los expertos en temas políticos de Estados Unidos dicen que perderá, la actitud de sus partidarios ha cambiado sutilmente.

La adoran por su empecinado rechazo a admitir que ha sido derrotada.

Una señora muy bien vestida, en el salón de bailes, lo resumió en pocas palabras: "Cualquier mujer sabe lo que significa luchar cuando uno tiene todas las de perder. Y eso es lo que está pasando ahora", me dijo.

"Casi verosímil"

El equipo de Clinton ha encontrado un modo ingenioso de calcular e interpretar los votos de las primarias anteriores, que les permite plantear que ella está ganando la contienda.

Cualquier mujer sabe lo que significa luchar cuando uno tiene todas las de perder. Y eso es lo que está pasando ahora
Electora de Kentucky

Por un instante, sus partidarios en el salón de baile parecían tan convencidos, en especial cuando el jefe de su campaña, Terry McAuliffe, la presentó como "la próxima presidenta de Estados Unidos", que parecía casi verosímil.

Casi.

Vale la pena señalar que, en su discurso, ella habló mucho sobre la necesidad de unificar a su partido después de la lucha por la nominación y sobre lo que haría para garantizar la victoria demócrata en noviembre.

Tampoco atacó a su rival (¿recuerdan "Debería darte vergüenza, Barack Obama"?).

¿Salida digna?

Por eso, más allá de las bravuconerías, se podían percibir señales de que se está preparando el terreno para una salida digna.

Pero es algo que todavía no ha pasado.

Debe ser muy frustrante para el equipo de Obama que, según rumores, estaba a punto de cantar victoria, sobre la base de que él ahora cuenta con la mayoría de los delegados comprometidos.

Pero de nada sirve que él se declare vencedor antes de que la senadora Clinton esté lista para aceptar su derrota

El discurso de Clinton en Louisville demostró que no lo está.

Estados no seguros

En lugar de galopar a través de las pocas primarias que quedan, como si se tratara de una vuelta de honor, Obama se encuentra en la posición de que no le queda más remedio que seguir compitiendo con Clinton.

La táctica de él es, cada vez más, centrar sus ataques en el virtual candidato republicano, John McCain.

Pero la campaña de las elecciones primarias es algo más que una cara distracción para Obama.

Las últimas batallas por la nominación demócrata han incluido estados como Pensilvania, West Virginia y Kentucky, donde el voto en las elecciones generales se puede virar a favor de cualquier candidato.

Y, en los tres, Clinton ha tenido una victoria arrolladora sobre Obama.

Quizás a la larga esto no importe mucho, ya que se trata de escaramuzas que tendrán lugar cuando termine la gran batalla.

La carrera continúa

Pero llama la atención, de una forma poco oportuna, sobre la continua incapacidad de Obama de conectarse con determinados electores demócratas tradicionales, en especial los trabajadores blancos.

Si es frustrante para el equipo de Obama, imagínense cómo habrá sido para todos esos admiradores de Hillary Clinton que, en el salón de baile de un hotel de Louisville, vitoreaban, daban patadas en el suelo y silbaban.

Si en el calendario demócrata se hubiera puesto a lugares como Kentucky y West Virginia mucho antes, la senadora Clinton quizás habría alcanzado una ventaja imparable.

Si el Partido Demócrata hubiera adoptado el sistema de "el ganador se lo lleva todo" que prefieren los republicanos, es casi seguro que ella habría ganado.

Incluso con las reglas actuales, ella ha seguido a Obama a una distancia exasperadamente cercana.

Como ha ocurrido en tantos otros estados, Kentucky no logró ponerle fin al proceso de nominación.

Por el contrario, el resultado obtenido lo único que ha hecho es garantizar que las primarias continuarán, primero en Puerto Rico y después, por último, en Montana y Dakota del Sur.



NOTAS RELACIONADAS
Obama, listo para cantar victoria
20 05 08 |  Internacional
Clinton desafiante
14 05 08 |  Internacional
Edwards respalda a Obama
15 05 08 |  Internacional

VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.




 

banner watch listen