Muchos estudiantes chinos manifestaron a favor de la causa olímpica.
|
Miles de personas presenciaron sin mayores incidentes el relevo de la antorcha olímpica por las calles de Canberra, la capital de Australia.
A pesar de la presencia de un importante número de manifestantes, tanto a favor como en contra de China, las fuertes medidas de seguridad redujeron los incidentes a su mínima expresión.
Justamente por las escenas vividas en Londres, París y San Francisco, unos 500 policías australianos bloquearon parte de la ruta con barreras de hierro.
Varios arrestos
Los efectivos policiales hicieron varios arrestos. En todo caso, se observó una gran cantidad de simpatizantes de la causa olímpica china que colmaron la ruta tras ponerse en marcha una campaña en la internet denominada "protege la antorcha".
Además el primer ministro australiano, Kevin Rudd, advirtió de severos castigos a quienes encabezaran protestas violentas.
El corresponsal de la BBC en Canberra, Nick Bryant, informó que miles de chinos, muchos de ellos estudiantes en ese país, se alinearon a ambos lados de la ruta convirtiéndola en un mar de banderas rojas.
Al principio se observaron pequeños enfrentamientos entre manifestantes pro-Tíbet y a favor de China que terminaron con el arresto de cinco personas.
Sin guardias chinos
También hubo disputas entre los policías australianos y los guardias de seguridad chinos que han acompañado la antorcha en otros países.
El gobierno australiano había insistido en que sus efectivos policiales darían la protección necesaria a la llama olímpica sin la gran cantidad de guardias chinos vestidos de azul que se han observado anteriormente.
La antorcha recorrió la fachada del parlamento de Australia.
|
Por ello se vio en varias oportunidades a los policías empujando a los tres guardias chinos que trataban de correr con la antorcha lejos de la seguridad y al lado de los relevistas.
El ex nadador olímpico australiano, Ian Thorpe, conocido como el torpedo, fue el encargado de cerrar el relevo de la antorcha.
Thorpe, ganador de cinco medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Sydney en 2000 y Atenas en
2004, prendió el pebetero al final del recorrido.