El 41,66% de los italianos que viven en el exterior ya ha emitido su voto.
Son casi 48 millones los ciudadanos italianos llamados a las urnas el domingo 13 y el lunes 14 de abril para elegir 618 diputados y 309 senadores.
De todas maneras, el primer dato electoral es ya conocido: el 41,66% de los 2.900.000 italianos radicados en el exterior con derecho al voto ya han sufragado para elegir a 12 diputados y 6 senadores.
A pesar de que en más de una oportunidad entre los candidatos han nacido polémicas, acusaciones recíprocas (incluso con insultos) y se han publicado afiches de subido tono sexual, según muchos analistas, la campaña electoral ha sido "floja" y con poco atractivo.
Los dos principales candidatos, Silvio Berlusconi ("Pueblo de la Libertad", derecha) y Walter Veltroni ("Partido Democrático", izquierda), en más de una oportunidad se han acusado mutuamente de copiarse partes del programa de gobierno, detalle por el cual es fácil deducir que las diferencias programáticas no pueden ser tan profundas.
Novedad
Veltroni optó por presentarse a las elecciones sin crear alianzas con otros partidos.
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En todo caso, la verdadera novedad de este proceso electoral no han sido ni los programas, ni los candidatos (la enorme mayoría tiene una larga trayectoria política), ni la ley (que finalmente no pudo ser reformada); sino la postura asumida por Veltroni.
Evitando los ya clásicos compromisos de coalición, Veltroni decidió proponer un nuevo partido político de centro-izquierda (el "Partido Democrático") y presentarse sin aliados ante el electorado.
Berlusconi, siguiendo los pasos de su adversario, dejó afuera a varios de sus aliados.
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Empujado por esa decisión sorpresiva, Berlusconi realizó una operación similar en la centro-derecha y con "El Pueblo de la Libertad" dejó fuera a varios de sus tradicionales aliados, como por ejemplo la "Unión de Demócratas Cristianos", cuyo líder, Pierferdinando Casini, se ha transformado en uno de sus más feroces adversarios.
Así y todo Berlusconi decidió mantener su alianza con "La Liga Norte" liderada por el siempre polémico Humberto Bossi y con Gianfranco Fini de "Alianza Nacional".
Enemigos íntimos
Para la inmensa galaxia de pequeños partidos, que durante mucho tiempo tuvieron gran peso en las decisiones de gobierno en Italia, la nueva situación ha significado un problema.
Eso porque quedan fuera de la Cámara de Diputados los partidos que -presentándose solos- no alcancen el 4% del total de los votos y aquellos que -presentándose aliados- no superen el 2%.
En el Senado el límite mínimo para acceder es del 8% (para partidos solos) y del 3% (para las alianzas).
La rotura de los bloques hasta ahora existentes, con la consiguiente marginación para algunos partidos, ejemplo principal el UDEUR del ex ministro Clemente Mastella que con su renuncia provocó la caída del gobierno de Romano Prodi, ha transformado en aguerridos enemigos a los ex aliados.
"Berlusconi debe comprender que el Parlamento no es su propiedad privada", declaró Casini contra su ex compañero de coalición.
"Berlusconi ve a las mujeres sólo en posición horizontal" declaró su ex aliada Daniela Santanché del partido "La Derecha".
En la vereda de enfrente también se sufre el "fuego amigo":
"Esta campaña electoral ha sido drogada por la decisión de Veltroni", declaró su ex de colega de coalición, Fausto Bertinotti, de la "Izquierda Arcoiris".
Y agregó: "Quiso imponer la idea del 'voto útil', cuando la verdadera democracia dice que el voto debe ser útil como expresión de la ciudadanía, no para fortalecer un determinado partido".
Enrico Bosselli del "Partido Socialista" carga duro contra su ex aliado. "Veltroni es un mentiroso que ha intentado deslegitimar con declaraciones falsas los valores de nuestro partido. Nunca hemos golpeado a su puerta, porque tenemos ideas absolutamente distintas a las suyas", concluyó Boselli.
Denuncia de fraude
Según informó el ministro de Interior saliente, Giuliano Amato, los consulados italianos en el exterior han sido alertados de posibles fraudes, por lo que las circunscripciones exteriores han sido declaradas en "alerta máxima".
Muchas de las propagandas de las campañas tuvieron un marcado tono sexual.
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La sospecha nace como parte de una investigación que está llevando a cabo la Dirección del Distrito Antimafia de Reggio Calabria, en la que a través de escuchas telefónicas se infiere que la mafia calabresa habría intentado hacer figurar una preferencia en unos 50.000 votos en blanco sufragados en los consulados italianos del exterior.
"Espero que los cónsules tengan los votos debajo del colchón y que los vigilen con mucha atención antes de la transferencia a Italia para el escrutinio", declaró Amato.
Cabe destacar que en las elecciones de 2006, la coalición encabezada por Romano Prodi obtuvo la mayoría necesaria para formar gobierno, sólo gracias al acuerdo obtenido con algunos legisladores elegidos en el exterior.