Los enfrentamientos comenzaron con operaciones contra las milicias en Basora.
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Después de cinco días de enfrentamientos con las fuerzas de seguridad iraquíes, el clérigo chiita Moqtada al-Sadr ordenó a los integrantes del Ejército Mahdi que abandonen las calles de Basora y otras ciudades de Irak.
En un comunicado, al-Sadr señaló que su movimiento quiere que se detenga el derramamiento de sangre iraquí y se mantenga la independencia y estabilidad de la nación.
El gobierno iraquí, que dio un plazo para que los combatientes entreguen las armas a cambio de dinero, dijo que el anuncio del clérigo fue "positivo".
En su comunicado, al-Sadr también exigió que el gobierno iraquí aplique una ley de amnistía general, libere a personas detenidas y ponga fin a lo que llamó allanamientos ilegales.
Agregó que le dijo a sus seguidores que "trabajen con los funcionarios del gobierno iraquí para lograr que haya seguridad y que se acuse formalmente a quienes han cometido delitos".
El gobierno iraquí señaló que continuaría sus operaciones militares en Basora ya no contra el Ejército Mahdi, sino contra quienes calificó como delincuentes.
Por otra parte, las autoridades iraquíes también informaron que este lunes en la mañana se levantará el toque de queda en la mayoría de los distritos de la capital, Bagdad.
Víctimas
En los últimos días, las fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos participaron más activamente en los enfrentamientos.
Moqtada Sardr le dijo a sus seguidores que "trabajen con los funcionarios del gobierno iraquí".
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El número de víctimas que han dejado los choques varían según la fuente, pero algunos calculos señalan que, desde el inicio de los choques el pasado martes, cerca de 500 personas perdieron la vida.
La policía iraquí le dijo a la BBC que sólo en Bagdad murieron 117 personas en los últimos tres días.
Las fuerzas militares británicas en Basora señalaron que 50 personas fallecieron en la sureña ciudad. Sin embargo, según fuentes médicas la cifra estaría más cerca de los 300 muertos, mientras que el ejército iraquí informó que dio muerte a 120 combatientes "enemigos".
También hubo víctimas fatales en otras ciudades del sur del país. Por lo menos 44 personas resultaron muertas en Kut, 15 en Nasiriya, 12 en Karbala y 6 en Hilla.