Los soldados iraquíes luchan por recuperar el control de Basora.
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La milicia radical chiita Ejército Mahdi, leal al clérigo Moqtada al-Sadr, desafió la petición del gobierno de Irak de que entregue las armas antes del 8 de abril.
"Sólo entregaremos las armas a un gobierno que quiera terminar con la ocupación estadounidense en Irak", le dijo a la BBC Hareth al-Ethari, oficial de esta milicia en Basora.
Según el corresponsal de la BBC, Crispin Thorold, las declaraciones de al-Ethari indican que la milicia no va a entregar sus armas al gobierno de Nouri al-Maliki.
Mientras tanto, continúan los enfrentamientos entre las milicias de Sadr y el ejército iraquí, que cuenta con el apoyo aéreo estadounidense y británico.
Además, las autoridades iraquíes decidieron extender de forma indefinida el toque de queda impuesto el jueves en Bagdad para contener la violencia.
Según Crispin Thorold, ello dañará económicamente a la capital iraquí y causará molestias a sus residentes, además de demostrar cuan deteriorada está la seguridad en Bagdad.
Bombardeo en Basora
Estados Unidos bombardeó durante el día dos puntos al norte de la ciudad de Basora, y según informó un militar británico, los objetivos eran puestos de la milicia.
De acuerdo con la policía iraquí, aviones estadounidenses llevaron a cabo un bombardeo sobre la ciudad a primera hora de la mañana que habría matado a ocho personas, aunque EE.UU. no ha confirmado el ataque.
También se reportaron enfrentamientos en las ciudades de Karbala, donde las fuerzas de seguridad iraquíes aseguran haber matado a 12 "criminales", así como Hilla y Nasiriya, todas con grandes comunidades chiitas.
Hospitales locales afirman que unas 290 personas murieron en Irak desde el recrudecimiento de los enfrentamientos el pasado martes.
El primer ministro Nouri al-Maliki dio un plazo de 10 días para que el Ejército Mehdi, que controla gran parte de la ciudad de Basora, entregue sus armas.
La promesa de Maliki
Los combates en Basora se extendieron a varias puntos de la ciudad
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Los enfrentamientos de Basora se extendieron a varios distritos de la ciudad.
El ejército iraquí se desplaza por la zona de conflicto con tanques y vehículos armados que cuentan además con el apoyo aéreo estadounidense y británico.
El primer ministro iraquí dijo que las tropas no abandonarán Basora hasta que la "seguridad sea reestablecida".
"Continuaremos resistiéndonos a estas bandas en cada rincón de Irak", dijo a través de la televisión estatal. "Esta es una batalla final y decisiva".
Mientras tanto, a través de una cadena de televisión árabe Moqtada Sadr hizo un llamado a todos los estados árabes, musulmanes y a Naciones Unidas para que "se reconozca la legitimidad de la resistencia" y ofreció apoyo a los iraquíes para "expulsar del país a las fuerzas de ocupación".